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El fascismo está actuando en Santa Cruz, el gobierno debe investigar

Las casetas del populoso mercado Mutualista en Santa Cruz comenzaron a quemarse la noche de ayer domingo, justamente al día siguiente de que los gremialistas anunciaron que no acatarán el anunciado paro de 48 horas decidido por la Gobernación y el Comité Cívico cruceños, a la cabeza de otras instituciones totalmente controladas por la derecha, como la Universidad Gabriel René Moreno. Aunque se desconocen las causas que originaron este desastre, llamó enormemente la atención que los pocos hidrantes de la zona no tenían agua, por lo que el fuego que inició en algunos puestos pudo extenderse rápidamente. Vanos fueron los esfuerzos de los comerciantes, que trataron de recuperar la mercadería que tenían en sus kioscos, arriesgando sus vidas. Con la llegada de los bomberos y colaboración de los mismos comerciantes se combatió el siniestro; luego, cuando arribó al lugar Luis Fernando Camacho, fue recibido con mucha hostilidad porque varios comerciantes abiertamente lo acusaron de estar detrás

¿Puede el actual Proceso de Cambio entrar a la historia?


Por José Coco Pinelo
No tengo una respuesta definitiva pero quisiera analizar algunos elementos que pueden describir la situación global. Veamos los siguientes indicadores. Liderato, organización, respaldo popular movilizado, programa, participación de las organizaciones sociales.
Liderato. Es incontrastable que el Presidente Morales es el único líder. Es su fortaleza y su debilidad. La pregunta es. ¿Quiere quedarse en Palacio o entrar a la historia? Hasta ahora, se queda en Palacio. No tiene equipo y el que tiene, administra las llaves de esa mansión a la que cerraron sus candados y de la que no pueden salir. El Presidente no cuenta –alrededor suyo- con dirigentes con visión estratégica. Si se trata de hacer comparaciones con equipos anteriores, no veo que el Presidente tenga a su lado a un Siles Suazo, un Walter Guevara Arce, o a un Ñuflo Chávez. Personajes de evidente dimensión histórica sin que este adjetivo signifique mi acuerdo con sus políticas.
Veamos organización. La realidad es que el MAS no existe como estructura capaz de mantener el ritmo de un proceso que tenga el mismo destino del liderato: la historia. Ni pensar en ella pues Palacio ya es testigo de su inexistencia. La carretera por el Tipnis liquidó la única dirección que podríamos decir existía en este proceso: el Pacto de Unidad. El Tipnis lo hizo trizas y desde Chaparina los indígena-originarios y campesinos se enfrentaron por una carretera y dejaron de convocar y articular al conjunto del movimiento popular boliviano. ¿Existen posibilidades de reconstrucción de este pacto? Imposible, es más, cada discurso del Ministro de la Presidencia ahonda la división.
El Estado Mayor del Pueblo primero y Conalcam luego dan cuenta de otros fracasos más, no son instrumentos con capacidad de poner en práctica los artículos 141 y 142 de la CPE en los que se plantea que la sociedad civil tiene el derecho de participar en la formulación de políticas públicas. Los Congresos del MAS son eventos en los que no se discute propuestas y como el propio Presidente lo dijo, en muchos de ellos, los actores piensan solamente en la posibilidad de acceder a fuentes de trabajo.
¿Respaldo popular organizado? El Presidente Morales sabe que no puede convocar las mareas populares que por ejemplo los Presidentes Chávez y Correa congregan en sus propios países. Las manifestaciones no son espontáneas y si existen, cada vez son más esmirriadas. El trabajo de masas que realiza el Presidente no es suficiente para asegurar que el pueblo se movilice por consignas o propuestas, que lo tensionen de tal manera que no dude en volcarse a las calles a la primera convocatoria. Las movilizaciones masivas en apoyo al gobierno son cada vez más difíciles de lograr. Y cuando se organizan, los que asisten no corean consignas que den cuenta de logros que hay que defender. La última, aquella que llegó a La Paz organizada como contramarcha a la IX Marcha de los defensores del Tipnis, sirvió para confirmar en las calles la ruptura del núcleo más importante del proceso, lo repito, el Pacto de Unidad.
¿Programa? No existe. Las incoherencias son cada vez más evidentes y una de ellas, la de la carretera por el Tipnis se encargó de arriar las banderas medioambientalistas. A partir del TIPNIS la wiphala se quedó sin el verde. Las empresas públicas estratégicas, son proyectos aislados que no impactan sobre el conjunto de la población nacional y como en el caso de Papel Bol están también dirigidos a eliminar nuestros bosques. En el sector minero, el fracaso del Mutún es solo una muestra de la enorme cantidad de incoherencias de las que el país es testigo y el último conflicto minero demuestra la incapacidad estratégica de los equipos del Gobierno que durante seis años no avanzó más allá de la Comibol. ¡Es un grupo que sigue dando vueltas alrededor de los logros de la Revolución de 1952!
¿Hay participación de las organizaciones sociales en la definición de políticas públicas? No existe. Las organizaciones sociales no tienen acceso al poder, aquél que permitiría transformaciones reales. Veamos la CSUTCB, que ha trabajado por reivindicaciones postergadas en años y ha alcanzado un resultado a todas luces insuficiente, un marco legal, -la Ley de Revolución Productiva y Comunitaria- que hasta ahora no se puede poner en práctica. No es una política pública seria. Es más, después de su promulgación, Bolivia es el único país que cuenta con un gobierno que no se preocupa por la introducción de transgénicos y que ya impactan negativamente sobre una de nuestras ventajas comparativas, la producción limpia de alimentos. Es indudable que la promulgación de la Ley de la Madre de Tierra relativiza la última aseveración pero habrá que esperar su reglamentación.
Indudablemente existen avances que son irreversibles. Uno de ellos y quizá el más importante es el de la inclusión de los pueblos indígenas en el quehacer de todas las esferas públicas y privadas. Otro es aquél que seguirá consolidándose y que busca un país sin racismos. Otro, es el que ha permitido los avances de las mujeres que como en el caso de Gabriela Montaño –cuyo liderato está muy por encima del de Percy Fernández- ha consolidado su Presidencia en el Senado y durante cinco días ha sido nuestra Presidenta.
Pero, ahí están los otros cinco indicadores que sumados dan cuenta de un proceso cuya evolución obliga al Presidente a establecer alianzas con lideratos que como el de Jaime Paz–a estas alturas ya es muy evidente- no lograron entrar a la historia. El carisma de Evo Morales, le ha permitido una relación directa con la población que no precisa de organización, programa, relaciones en torno a políticas públicas con organizaciones sociales, y es evidente que le puede dotar de la suficiente votación como para quedarse en Palacio. Pero no es suficiente para hacer historia. El que quiera lograrlo, tendrá que recordar que el único que no se marea con la altura, es el cóndor.

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