Ir al contenido principal

El fascismo está actuando en Santa Cruz, el gobierno debe investigar

Las casetas del populoso mercado Mutualista en Santa Cruz comenzaron a quemarse la noche de ayer domingo, justamente al día siguiente de que los gremialistas anunciaron que no acatarán el anunciado paro de 48 horas decidido por la Gobernación y el Comité Cívico cruceños, a la cabeza de otras instituciones totalmente controladas por la derecha, como la Universidad Gabriel René Moreno. Aunque se desconocen las causas que originaron este desastre, llamó enormemente la atención que los pocos hidrantes de la zona no tenían agua, por lo que el fuego que inició en algunos puestos pudo extenderse rápidamente. Vanos fueron los esfuerzos de los comerciantes, que trataron de recuperar la mercadería que tenían en sus kioscos, arriesgando sus vidas. Con la llegada de los bomberos y colaboración de los mismos comerciantes se combatió el siniestro; luego, cuando arribó al lugar Luis Fernando Camacho, fue recibido con mucha hostilidad porque varios comerciantes abiertamente lo acusaron de estar detrás

Justicia para, realmente, Vivir Bien


Cambios
Por Verónica Rocha
Por las razones que fuera, se dice y se usa mucho al fin de año como pretexto para cambios y renovaciones.
En lo que a ellos refiere, cabe recordar que el denominado proceso de cambio ha sido denostado por sus detractores/as bajo el argumento de que no existen, precisamente, cambios. Aquellos y aquellas cuya labor cotidiana es oponerse, llegan incluso a señalar que no sólo las cosas no han cambiado sino que están aun peor.
Como yo lo veo y lo vivo, éste es un país más inclusivo que aquél en el que yo nací. Éste es un país con mayor reconocimiento de diversidades que el que me recibió junto a la recuperación democrática. El de hoy es un país donde las mujeres y los jóvenes, de manera general, tenemos más oportunidades.
Un país que decide pensarse a sí mismo y que, con tropiezos y contradicciones, apuesta por la descolonización como una forma de liberación social. Un país donde las familias más desafortunadas encuentran mayor amparo en el Estado.
Un país que, con bemoles, con errores, con intensidades, con aciertos, con intentos, con oposiciones y con resistencias, cree' e intenta. Un país en movimiento: un país vibrante.
No obstante, hay un ámbito, y lo sabemos todos/as, donde efectivamente las cosas no sólo no han cambiado, o peor no sólo se han detenido, sino que –efectivamente- han empeorado y se están hundiendo inminentemente en un camino catastrófico.
Insistiré en la idea de que la red de extorsión no es más que una definitiva alarma (una deslumbrante luz roja) que debe alertarnos a todos y todas respecto al rumbo que ha tomado la (in)justicia nuestra de cada día y que puede coadyuvarnos a buscar/encontrar en este recorrido (que recién se inicia) las claves sobre las cuales debemos reconstruir una verdadera justicia del cambio.
Una justa justicia para todos y todas. Una justicia para, realmente, Vivir Bien.
Parte de la honestidad política que se requiere para encontrar las claves para la construcción de una nueva justicia pasa por el reconocimiento de que la extorsión no es, de ninguna forma, una invención del Gobierno de turno sino una práctica arraigada en nuestra cultura judicial nacional; pero cuyo escenario de posibilidad ha sido -eso sí- alentado por otras prácticas que nuestro aparato gubernamental ha puesto en marcha.
Con ello, concretamente, estamos hablando de una política judicial que, en el camino de buscar efectividad en resultados judiciales para el Estado, ha abierto las grietas suficientes para que el pillaje, así como los y las revanchistas políticos puedan sacar provecho con fines personales que no hacen, de ninguna manera, a los fines colectivos del Gobierno y del Estado. Y, por el contrario, deslegitiman un proyecto histórico, con profundas bases sociales.
Parte de la honestidad histórica que también requerimos, para recorrer este trecho, debe procurar romper el prejuicio de que todo lo que precede a este tiempo político no sirve, es erróneo y debe ser desechado.
Pues si bien la larga noche neoliberal no supo entender nuestro país profundo, sí hubo personas e instituciones que ocasionalmente estuvieron más cerca que nuestro Gobierno de realmente apostar por una justicia del cambio. De hecho, una de esas personas incluso gobernó nuestro país.
Si las fechas sirven para promover cambios. Les conmino a creer en que el mejor cambio es hacia la honestidad. De lo contrario lo que nos queda es seguir describiendo la realidad de nuestra Bolivia, con las contundentes palabras del poeta argentino Roberto Santoro, quien sentencia que“cada vez que hay un problema / el juez levanta el martillo / y el país se hunde / más adentro”.

Comentarios

Entradas populares de este blog

La despatriarcalización

Por: Julieta Paredes Al igual que el Seguro Universal de Salud (SUS), la despatriarcalización, como nombre para una política pública, tardó mucho, pero llegó. Entonces, en este marzo de luchas de las obreras, es necesario analizar, ¿qué es lo que realmente llegó? Fruto de una serie de movilizaciones de mujeres pertenecientes a las organizaciones sociales del proceso de cambio, se lograron algunas medidas en el Ejecutivo. Fueron movilizaciones que se realizaron a lo largo del año pasado, con encuentros departamentales. Así fue que se logró concretar un listado de demandas que más o menos se repitieron a lo largo de estos años, con algunas interesantes novedades. Entre ellas podemos señalar la exigencia del salario al trabajo doméstico y la necesidad de un espacio en el Gobierno para este sector. Algo así como un Ministerio de las Mujeres, instancia que tenga la jerarquía necesaria para efectuar las tareas que corresponden a la mitad de la población de Bolivia que somos las mu

Idiosincrasia e ideología

Por: Félix Tarqui Triguero No son posibles las revoluciones económicas sin las revoluciones culturales porque todos aquellos contenidos que constituyen el fundamento de determinada cosmovisión propia de cada nacionalidad o sociedad pueden ayudar o frenar su avance por ser una manera de pensar de cada agrupación humana, en funcion a su historia y cultura. Así nace la idiosincrasia propia de cada pueblo, sin embargo, se enfrenta a la idiosincrasia forzada o alienante que influye día a día a las grandes masas de la población mundial de manera globalizante, en ese contexto necesitamos ver que Bolivia es un país de molde capitalista y sub desarrollado (empobrecido por la clase dominante que gobernó desde 1825 exceptuando a Antonio José de Sucre, Andrés de Santa C. hasta el 2005), La ideología como el estudio de las ideas es también un proceso de construcción critica, influenciado tan pronto el individuo se encuentra inmerso en las realidades sociales, económicas, culturales

Pedro Ignacio Muiba, el héroe

Por: Homero Carvalho Oliva En 1975, mi padre, Antonio Carvalho Urey, terminó una investigación iniciada en la década de los sesenta que habría de cambiar la historia nacional. Después de muchas visitas al Archivo Nacional de Bolivia, dirigido en ese entonces por Gunnar Mendoza, extraordinario intelectual e historiador, quien le ayudó a ubicar los folios que habrían de probar toda una hazaña que da testimonio que los indígenas moxeños participaron activamente en la Guerra de la Independencia de nuestro país, al mando del cacique Pedro Ignacio Muiba. Esta investigación se publicó, primero en septiembre de 1975, en un policopiado financiado por la Universidad Técnica del Beni, en un pequeño tiraje de 200 ejemplares y luego en la famosa Biblioteca del Sesquicentenario de Bolivia. Dos años más tarde, en 1977, Antonio publicó el libro titulándolo Pedro Ignacio Muiba, el Héroe y de esa manera se reparó una injusticia histórica. En sus investigaciones, Antonio se basó, entre otros, en