Ir al contenido principal

El fascismo está actuando en Santa Cruz, el gobierno debe investigar

Las casetas del populoso mercado Mutualista en Santa Cruz comenzaron a quemarse la noche de ayer domingo, justamente al día siguiente de que los gremialistas anunciaron que no acatarán el anunciado paro de 48 horas decidido por la Gobernación y el Comité Cívico cruceños, a la cabeza de otras instituciones totalmente controladas por la derecha, como la Universidad Gabriel René Moreno. Aunque se desconocen las causas que originaron este desastre, llamó enormemente la atención que los pocos hidrantes de la zona no tenían agua, por lo que el fuego que inició en algunos puestos pudo extenderse rápidamente. Vanos fueron los esfuerzos de los comerciantes, que trataron de recuperar la mercadería que tenían en sus kioscos, arriesgando sus vidas. Con la llegada de los bomberos y colaboración de los mismos comerciantes se combatió el siniestro; luego, cuando arribó al lugar Luis Fernando Camacho, fue recibido con mucha hostilidad porque varios comerciantes abiertamente lo acusaron de estar detrás

Carlos Núñez se llevó a la tumba parte de la historia

A un mes de su partida


Por: María Fernanda Rada Prado

“Es jodido, gran parte de la historia de Bolivia se ha ido con Antonio. No hablo de la historia oficial, hablo de la historia de los “elenos”. El apoyo a las mujeres mineras contra Banzer, la resistencia a las dictaduras en clandestinidad, entre varias hazañas” nos dijo Carlos Núñez a mi madre y a mí. Antonio Peredo había muerto unos días atrás y salíamos de la radio que le hizo un homenaje.

Es sorprendente que entre el dolor de la pérdida por un ser querido, encontremos la forma de seguir hablando de él. “Es un pacto doloroso” diría mi abuelo Antonio, a quien le costó mucho escribir un libro hablando de sus hermanos Inti y Coco Peredo, que fueron asesinados en plena juventud. Sin embargo, es un pacto necesario y eso era algo que Carlos tenía clarísimo. “Es importante que hables en la radio guagua, se tiene que saber claramente que el legado del Che y los Peredo tocó a más de una generación” me dijo. Y vaya que el legado del Che siguió vigente, pues a los 39 años de su muerte, fuimos a La higuera una gran cantidad de jóvenes y adolescentes de todo el continente.

Me viene a la memoria el momento en que estábamos en una caravana, yendo de La Higuera a Vallegrande en medio de la sierra. El auto en que iba Carlos se volcó y gracias a una rama evitó caer al vacío. Carlos fue el primero en salir del auto, se quedó amarrado a una soga que le mandaron los compañeros y  agarrado de una rama logró sacar a todas las personas que estaban en el auto. Cuando pude abrazar a Carlos, recién me di cuenta que su nuca sangraba “Ya se va a pasar, lo único que me va a matar a mí es una bala” me dijo con tranquilidad. Durante el regreso a Vallegrande, Carlos consoló al chofer que se sentía culpable “Ya está hermanito, no te martirices, todos cometemos errores, lo bueno es que estamos a salvo”.

El accidente muestra quien era Carlos Núñez, el más fuerte en las adversidades, el primero en actuar, el encargado de poner a salvo a todos, para luego recién pensar en sí mismo. Años después entenderíamos que la capacidad de acción de Carlos no sólo salvaría a la gente de un accidente de auto, sino también la unidad y soberanía de Bolivia, ayudando a detener el intento de guerra civil de la banda de sicarios croatas dirigidos por Rozsa.

Del caso Rozsa se ha dicho mucho ya, la prensa y la derecha han demostrado al país su capacidad de libertinaje y manipulación de la realidad. Mucho puede decir la gente que no ha hecho nada y que no puso el pecho en los momentos de inestabilidad, pero lo cierto es que Carlos estuvo donde tenía que estar.

En la resistencia a las dictaduras y neoliberalismo, acompañando a Antonio Peredo durante la campaña electoral, marchando en las calles aquel octubre negro, contando votos el día que Evo ganó las elecciones, trabajando duramente contra todos los intentos de golpes de estado, defendiendo la unidad de Bolivia de cualquier intento separatista.

Por eso cuando la prensa dice que Carlos se llevó a la tumba parte de la historia le doy la razón. Se llevó su lucha clandestina como el “eleno” que siempre fue. Poco le importó el protagonismo o reconocimiento, el poder o la comodidad económica. Al igual que Antonio, su amor al pueblo y militancia fue permanente e incondicional. Y traspasó fronteras, pues Carlos también apoyó la revolución cubana, el Chile de Allende y a Chávez en Venezuela.

Lo que la prensa diga poco me importa ya, lo cierto es que Carlos al igual que Antonio han formado a muchos jóvenes que en estos días escribieron y hoy me quedo con el recuerdo de mis compañeros:  “le hubiera dado mi oxígeno porque él me enseñó a dar todo por el compañero”, “Siempre supe que le fallaría el corazón por tantas veces que lo entregó”, “me cuesta entender la muerte de los que han dado todo por la vida”.    

No olvidemos nunca a los nuestros, no permitamos que la derecha nos quite lo vivido, hay que luchar contra la amnesia colectiva, que fue la responsable de que Banzer sea elegido democráticamente. No podemos retroceder y dejar que nos pisoteen la historia, no podemos dar el silencio a quienes difaman y se aprovechan de nuestro dolor en el peor momento.

Carlos, compañero, tío, protector, mentor, agradezco que nos hayas enseñado a luchar por las causas y no por líderes, sólo así es que se puede seguir cuando se van los nuestros. Te pido perdón porque tu ausencia me ha dejado paralizada y no es esa la forma de recordarte, pero vuelvo a hablar de vos y de los “elenos” que nos dieron una Bolivia mejor, vuelvo a intentar levantar el ánimo de los nuestros con tu vida, a pedirles que logremos convertir las lágrimas en lucha, el dolor en acción.

Gracias a todos los que me insistieron para que escriba. Les recuerdo que este no es nuestro peor momento, es sólo uno de los más dolorosos. Antonio nos enseñó a no perder la alegría a pesar de los golpes de la vida y Carlos a estar preparados para todo. Hagamos honor a tanta vida.




Comentarios

Entradas populares de este blog

La despatriarcalización

Por: Julieta Paredes Al igual que el Seguro Universal de Salud (SUS), la despatriarcalización, como nombre para una política pública, tardó mucho, pero llegó. Entonces, en este marzo de luchas de las obreras, es necesario analizar, ¿qué es lo que realmente llegó? Fruto de una serie de movilizaciones de mujeres pertenecientes a las organizaciones sociales del proceso de cambio, se lograron algunas medidas en el Ejecutivo. Fueron movilizaciones que se realizaron a lo largo del año pasado, con encuentros departamentales. Así fue que se logró concretar un listado de demandas que más o menos se repitieron a lo largo de estos años, con algunas interesantes novedades. Entre ellas podemos señalar la exigencia del salario al trabajo doméstico y la necesidad de un espacio en el Gobierno para este sector. Algo así como un Ministerio de las Mujeres, instancia que tenga la jerarquía necesaria para efectuar las tareas que corresponden a la mitad de la población de Bolivia que somos las mu

Pedro Ignacio Muiba, el héroe

Por: Homero Carvalho Oliva En 1975, mi padre, Antonio Carvalho Urey, terminó una investigación iniciada en la década de los sesenta que habría de cambiar la historia nacional. Después de muchas visitas al Archivo Nacional de Bolivia, dirigido en ese entonces por Gunnar Mendoza, extraordinario intelectual e historiador, quien le ayudó a ubicar los folios que habrían de probar toda una hazaña que da testimonio que los indígenas moxeños participaron activamente en la Guerra de la Independencia de nuestro país, al mando del cacique Pedro Ignacio Muiba. Esta investigación se publicó, primero en septiembre de 1975, en un policopiado financiado por la Universidad Técnica del Beni, en un pequeño tiraje de 200 ejemplares y luego en la famosa Biblioteca del Sesquicentenario de Bolivia. Dos años más tarde, en 1977, Antonio publicó el libro titulándolo Pedro Ignacio Muiba, el Héroe y de esa manera se reparó una injusticia histórica. En sus investigaciones, Antonio se basó, entre otros, en

Idiosincrasia e ideología

Por: Félix Tarqui Triguero No son posibles las revoluciones económicas sin las revoluciones culturales porque todos aquellos contenidos que constituyen el fundamento de determinada cosmovisión propia de cada nacionalidad o sociedad pueden ayudar o frenar su avance por ser una manera de pensar de cada agrupación humana, en funcion a su historia y cultura. Así nace la idiosincrasia propia de cada pueblo, sin embargo, se enfrenta a la idiosincrasia forzada o alienante que influye día a día a las grandes masas de la población mundial de manera globalizante, en ese contexto necesitamos ver que Bolivia es un país de molde capitalista y sub desarrollado (empobrecido por la clase dominante que gobernó desde 1825 exceptuando a Antonio José de Sucre, Andrés de Santa C. hasta el 2005), La ideología como el estudio de las ideas es también un proceso de construcción critica, influenciado tan pronto el individuo se encuentra inmerso en las realidades sociales, económicas, culturales