Ir al contenido principal

El fascismo está actuando en Santa Cruz, el gobierno debe investigar

Las casetas del populoso mercado Mutualista en Santa Cruz comenzaron a quemarse la noche de ayer domingo, justamente al día siguiente de que los gremialistas anunciaron que no acatarán el anunciado paro de 48 horas decidido por la Gobernación y el Comité Cívico cruceños, a la cabeza de otras instituciones totalmente controladas por la derecha, como la Universidad Gabriel René Moreno. Aunque se desconocen las causas que originaron este desastre, llamó enormemente la atención que los pocos hidrantes de la zona no tenían agua, por lo que el fuego que inició en algunos puestos pudo extenderse rápidamente. Vanos fueron los esfuerzos de los comerciantes, que trataron de recuperar la mercadería que tenían en sus kioscos, arriesgando sus vidas. Con la llegada de los bomberos y colaboración de los mismos comerciantes se combatió el siniestro; luego, cuando arribó al lugar Luis Fernando Camacho, fue recibido con mucha hostilidad porque varios comerciantes abiertamente lo acusaron de estar detrás

Programa de gobierno y G77



Por: Lourdes Montero

Una de las funciones centrales de las cumbres políticas como la realizada en Santa Cruz la semana pasada es que los distintos gobiernos lleguen a acuerdos generales sobre problemas comunes y cómo resolverlos. Sin embargo, en el ámbito mundial hay mucho escepticismo sobre la utilidad práctica de las declaraciones finales que usualmente suelen ser grandilocuentes y fácilmente olvidadas en las políticas públicas nacionales.

La declaración de Santa Cruz de la Sierra, producto de la reunión de jefes y jefas de Estado, es un documento de 242 párrafos (aproximadamente 50 páginas) que reúne el sentir común de 133 países en desarrollo sobre los principales temas sociales y económicos internacionales. Conocimos varios de los posicionamientos expresados en la declaración a través de los discursos de los mandatarios o jefes de delegación de los distintos países que enfatizaban aquellos de su interés o especial preocupación y, en algunos casos, ilustraban cómo algunos de los gobiernos los intentaban superar.

En Bolivia, diez días después, y con los afanes electorales en su máxima expresión, pocos se ocupan de la declaración de la cumbre y su pertinencia, apurados en la confección de los programas de gobierno que deben ser presentados a la población el 4 de julio.

El MAS ya ha convocado a sus bases a un encuentro nacional en Cochabamba para debatir la propuesta electoral. En ese marco, Juanita Ancieta, dirigente de la Federación de Mujeres Bartolina Sisa, ya nos adelanta los cinco temas que, según su organización, son prioritarios y seguramente estarán incluidos en la discusión. Los ejes que ella señala son salud para todos, educación, temas productivos, erradicación de la pobreza y soberanía alimentaria. Sin duda estos temas son centrales para ser considerados por todos los partidos políticos en las ofertas electorales, lo interesante es constatar que justamente estos temas fueron abordados de manera central en la declaración de la cumbre, con problemas similares en los 133 países que conforman el G77, pero sobre todo enfrentando tensiones y disyuntivas nada fáciles de resolver.

En la declaración se puede constatar por ejemplo que, junto a la necesidad de todos los países de contar con un sistema de salud universal accesible, existe el riesgo de que los costos de las patentes de los medicamentos lo hagan inviable; así también, frente a la urgencia de promover la producción y la industrialización con empleos de calidad, se debe considerar los límites ambientales al crecimiento económico y a un modelo de consumo insostenible. En el documento también se puede constatar que ya no es suficiente ocuparse solo de la erradicación de la pobreza sin hablar de la extrema riqueza y los mecanismos que la generan, reproduciendo la desigualdad al interior de los países en desarrollo. Por último, no se puede hablar de la soberanía alimentaria sin considerar las distorsiones que las subvenciones de los países desarrollados provocan en el sistema alimentario mundial, así como plantear los problemas de inestabilidad excesiva de los precios de los alimentos manipulados por los oligopolios multinacionales de alimentos.

Por todo ello, la Declaración de Santa Cruz puede ser un excelente insumo para los partidos políticos que hoy se encuentran afanados en la redacción de sus ofertas electorales. Tal parece que el nuevo modelo que todos los países buscan es aquel que genere un crecimiento económico sostenible, con responsabilidad ambiental e inclusión social. Estaremos atentos a ver cómo esto se traduce en las ofertas electorales nacionales.
Bo

Comentarios

Entradas populares de este blog

La despatriarcalización

Por: Julieta Paredes Al igual que el Seguro Universal de Salud (SUS), la despatriarcalización, como nombre para una política pública, tardó mucho, pero llegó. Entonces, en este marzo de luchas de las obreras, es necesario analizar, ¿qué es lo que realmente llegó? Fruto de una serie de movilizaciones de mujeres pertenecientes a las organizaciones sociales del proceso de cambio, se lograron algunas medidas en el Ejecutivo. Fueron movilizaciones que se realizaron a lo largo del año pasado, con encuentros departamentales. Así fue que se logró concretar un listado de demandas que más o menos se repitieron a lo largo de estos años, con algunas interesantes novedades. Entre ellas podemos señalar la exigencia del salario al trabajo doméstico y la necesidad de un espacio en el Gobierno para este sector. Algo así como un Ministerio de las Mujeres, instancia que tenga la jerarquía necesaria para efectuar las tareas que corresponden a la mitad de la población de Bolivia que somos las mu

Pedro Ignacio Muiba, el héroe

Por: Homero Carvalho Oliva En 1975, mi padre, Antonio Carvalho Urey, terminó una investigación iniciada en la década de los sesenta que habría de cambiar la historia nacional. Después de muchas visitas al Archivo Nacional de Bolivia, dirigido en ese entonces por Gunnar Mendoza, extraordinario intelectual e historiador, quien le ayudó a ubicar los folios que habrían de probar toda una hazaña que da testimonio que los indígenas moxeños participaron activamente en la Guerra de la Independencia de nuestro país, al mando del cacique Pedro Ignacio Muiba. Esta investigación se publicó, primero en septiembre de 1975, en un policopiado financiado por la Universidad Técnica del Beni, en un pequeño tiraje de 200 ejemplares y luego en la famosa Biblioteca del Sesquicentenario de Bolivia. Dos años más tarde, en 1977, Antonio publicó el libro titulándolo Pedro Ignacio Muiba, el Héroe y de esa manera se reparó una injusticia histórica. En sus investigaciones, Antonio se basó, entre otros, en

Idiosincrasia e ideología

Por: Félix Tarqui Triguero No son posibles las revoluciones económicas sin las revoluciones culturales porque todos aquellos contenidos que constituyen el fundamento de determinada cosmovisión propia de cada nacionalidad o sociedad pueden ayudar o frenar su avance por ser una manera de pensar de cada agrupación humana, en funcion a su historia y cultura. Así nace la idiosincrasia propia de cada pueblo, sin embargo, se enfrenta a la idiosincrasia forzada o alienante que influye día a día a las grandes masas de la población mundial de manera globalizante, en ese contexto necesitamos ver que Bolivia es un país de molde capitalista y sub desarrollado (empobrecido por la clase dominante que gobernó desde 1825 exceptuando a Antonio José de Sucre, Andrés de Santa C. hasta el 2005), La ideología como el estudio de las ideas es también un proceso de construcción critica, influenciado tan pronto el individuo se encuentra inmerso en las realidades sociales, económicas, culturales