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El fascismo está actuando en Santa Cruz, el gobierno debe investigar

Las casetas del populoso mercado Mutualista en Santa Cruz comenzaron a quemarse la noche de ayer domingo, justamente al día siguiente de que los gremialistas anunciaron que no acatarán el anunciado paro de 48 horas decidido por la Gobernación y el Comité Cívico cruceños, a la cabeza de otras instituciones totalmente controladas por la derecha, como la Universidad Gabriel René Moreno. Aunque se desconocen las causas que originaron este desastre, llamó enormemente la atención que los pocos hidrantes de la zona no tenían agua, por lo que el fuego que inició en algunos puestos pudo extenderse rápidamente. Vanos fueron los esfuerzos de los comerciantes, que trataron de recuperar la mercadería que tenían en sus kioscos, arriesgando sus vidas. Con la llegada de los bomberos y colaboración de los mismos comerciantes se combatió el siniestro; luego, cuando arribó al lugar Luis Fernando Camacho, fue recibido con mucha hostilidad porque varios comerciantes abiertamente lo acusaron de estar detrás

La democracia


Por: Julieta Paredes Carvajal
‘Si se calla el cantor, calla la vida / porque la vida, la vida misma, es todo un canto’ (Horacio Guaraní)
Estas últimas noches estuve viendo por el canal de televisión AbyaYala un excelente programa de análisis de la memoria de las luchas de nuestro pueblo por la llamada “recuperación de la democracia”. Pertenezco a la generación de jóvenes que luchamos contra la dictadura y logramos la apertura democrática, y por eso hoy es tan importante cotejar memoria y tiempo presente.
Creo que en nuestras cabezas ilusionadas había dos cosas que nos rondaban cuando nombrábamos a la democracia allá por los años 80. La primera: no queríamos dictaduras ni milicos. Hasta al heladero, en el atrio de la UMSA, le hacíamos quitar su gorra para que nos venda helados, reflejo del profundo sentimiento antidictatorial y antimilitar que sentíamos. Segundo, la democracia significaba el gobierno del pueblo, como requisito para conseguir el pan y la libertad, figuras metafóricas que nos hablaban de cómo queríamos vivir. En todo este proceso nos acompañó mucha canción (como la de Horacio Guaraní), poesía, teatro, pintura...
A 20 años de aquel momento de la historia de Bolivia y con todas las decepciones, traiciones y a la vez permanencia y consecuencia de lucha revolucionaria, el proceso de cambio nos devuelve al camino, y en los espacios abiertos a través de la lucha en octubre de 2003 se ha propuesto un desafío profundo, refundar nuestro país. En ese camino, en acaloradas discusiones el pueblo decidió insistir en la práctica democrática como instrumento para esta construcción.
La forma en la que las organizaciones sociales empezaron a usar al Movimiento Al Socialismo (MAS) fue un sopapo a la soberbia de los intelectuales de izquierda, en cuyo imaginario seguía parapetada la idea de vanguardia, tan distante de la de movimiento y circularidad de la palabra. Las organizaciones sociales irrumpieron dentro del MAS; al carajo el centralismo; se hizo el pacto de unidad y en las asambleas de las organizaciones se empezó a discutir el cambio de ministros, la política pública, etc., ciertamente también las ambiciones y cuoteos. Con todo y sus devaneos, este primer momento de uso del MAS y uso de la democracia es lo más cercano a aquella ilusión de democracia por la que luchó mi generación.

El proceso de cambio es eso, proceso, y enfrenta hoy otro momento importante, la elección de las listas de candidatos y candidatas para la conformación de la Asamblea Plurinacional. La discusión de fondo es cómo se maneja el poder político, quiénes lo detentan y cómo se nombra a quienes van a efectivizar este poder político durante los próximos años. Por las listas vemos que hay candidatos que no responden a las organizaciones sociales, los paracaidistas o también los llamados invitados. ¿A quién le van a rendir cuentas? Este proceso es del pueblo, y la profundización de la democracia significa efectivizar el autogobierno del pueblo a través de sus organizaciones territoriales, corporativas, culturales. No nos confundamos.
Twitter @escuelanfp

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