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El fascismo está actuando en Santa Cruz, el gobierno debe investigar

Las casetas del populoso mercado Mutualista en Santa Cruz comenzaron a quemarse la noche de ayer domingo, justamente al día siguiente de que los gremialistas anunciaron que no acatarán el anunciado paro de 48 horas decidido por la Gobernación y el Comité Cívico cruceños, a la cabeza de otras instituciones totalmente controladas por la derecha, como la Universidad Gabriel René Moreno. Aunque se desconocen las causas que originaron este desastre, llamó enormemente la atención que los pocos hidrantes de la zona no tenían agua, por lo que el fuego que inició en algunos puestos pudo extenderse rápidamente. Vanos fueron los esfuerzos de los comerciantes, que trataron de recuperar la mercadería que tenían en sus kioscos, arriesgando sus vidas. Con la llegada de los bomberos y colaboración de los mismos comerciantes se combatió el siniestro; luego, cuando arribó al lugar Luis Fernando Camacho, fue recibido con mucha hostilidad porque varios comerciantes abiertamente lo acusaron de estar detrás

La triste historia de la misoginia pública y el silencio desalmado


Por: María Fernanda Rada Prado
En días pasados, el candidato a Senador por Cochabamba Ciro Zabala, expresó públicamente que una de las alternativas que plantea para resolver los problemas del feminicidio es “Enseñar a las mujeres a cómo comportarse y no ser objetos atractivos para producir muchos de los conflictos que se producen. Ciertos tipos de vestimenta, ciertos tipos de actitudes, personas que se dedican al alcohol, personas que están borrachas (…) van a ser obviamente con mayor probabilidad atacadas”.
Las palabras de Zabala escandalizan. Pero lo más lamentable es que hayan sido expresadas por un futuro legislador que, además, está en la lista del MAS, partido que ha embanderado la Nueva Constitución, y llevó a cabo reformas simbólicas a favor de la equidad de género como  la paridad en el gabinete ministerial.
Autoridades del gobierno aseguraron que las palabras de Zabala no son representativas del mismo. Tenemos suerte de que así sea, pues si las ideas de Zabala representaran al oficialismo deberíamos preocuparnos de que gobierne la misoginia[i]. Sin embargo, la declaración es una obviedad  remarcada que no logró un posicionamiento firme frente a dichos comentarios.
Hay que entender que en el proceso de cambio boliviano hay campo para todos. En un mismo gobierno encontramos posturas progresistas, desarrollistas, nacionalistas, socialistas, militaristas, entre otras. No es coincidente que  las características pluriculturales del país muestren a un gobierno que en su interna presenta posturas heterogéneas.
Por tanto, si sabemos que tenemos un proceso con posturas heterogéneas ¿Cuál es el temor de expresar públicamente y de manera respetuosa el desacuerdo con el candidato? Les aseguro que ninguna declaración puede ser más vergonzosa que la de Zabala. ¿En qué momento salió alguna autoridad del oficialismo a pedir disculpas a las mujeres de Bolivia por los comentarios ofensivos de su candidato?, ¿Dónde quedaron los izquierdistas, las mujeres del gabinete paritario, las jovencitas de la renovación?  
Es posible que el silencio se deba al panorama electoral que no puede mostrar divisiones dentro del MAS. Pero seamos objetivos, sabemos que la reelección de Evo es segura y que el MAS tiene un respaldo del 56% de votación. No debe existir una paranoia preelectoral que impida observar los desaciertos de sus candidatos. Y aún, si no se tuviera garantizada la mayoría de votos a favor del MAS, se debería censurar esa declaración porque contradice abruptamente el modelo de país por el que luchamos.  
La reacción militante fue un silencio desalmado. Y en este caso, no sabemos si existió una discusión interna en el MAS, pues  la población no se enteró. Era urgente hacer una respuesta pública y contundente de posicionamiento ideológico comprometido con las mujeres, se apreció un posicionamiento electoral comprometido con octubre.   
Ojalá las declaraciones de Zabala fueran sencillamente la metida de pata de un machista conservador que merecen nuestro olvido, pero la reacción del silencio y la desesperación por esconder la basurita debajo de la alfombra sin asumir errores es más preocupante aún.
Al minimizar la misoginia pública y omitir el error/horror de Zabala están diciendo: “niño, las violaciones son sólo conflictos producidos por la mala educación de las mujeres,  no tengas miedo de agredirla si viste de forma provocativa o esta borracha, ella es la responsable, es sólo un objeto atractivo. Lo que Zabala dijo no es incorrecto porque no se lo sancionó”.  De forma pública e impune se ha disminuido la culpa de los violadores y se ha responsabilizado a las víctimas, es cómplice de esto nuestro silencio.
Curiosamente, hay mujeres que son golpeadas o violadas y no van a denunciar las agresiones por miedo o culpa. ¿Cómo esperamos que las víctimas hablen si nosotros nos callamos? Y ¿Cómo permitimos que un discurso como el de Zabala afirme la culpa ya existente en ellas?
Hoy no voy a callar ni otorgar, estoy cansada y ofendida por la violencia contra la mujer en todos los sentidos, venga de donde venga, en época electoral o no ¿En qué quedamos?, ¿Los causas o los votos?, ¿La justicia o el silencio?, ¿La crítica o la complicidad?, ¿Lo revolucionario o lo conservador? Lamento decirles compañeros y compañeras (autoridades, candidatos, militantes, simpatizantes) que han perdido una hermosa posibilidad de censurar o pronunciarse contra la misoginia desde el oficialismo.
Tal vez logremos resolver los problemas de violencia a la mujer cuando la sociedad entera logre espantarse por declaraciones similares  a las de Zabala y sancione a la persona por agredir a la mitad de una sociedad.
Hoy está en juego algo más importante que una batalla electoral pasajera, está en juego una batalla política permanente contra todo tipo de injusticia cometida contra cualquiera en cualquier sentido. Ya lo dijo Callejeros “Acordate de donde saliste y que ahí siempre se puede volver”, porque bien sabemos que el proceso de cambio nació de la participación y rebeldía, no de la aceptación ni el silencio.  





[i] Misoginia.-Es la aversión u odio a las mujeres, o la tendencia ideológica o psicológica que consiste en despreciar a la mujer como sexo y con ello todo lo considerado como femenino.
Twitter @escuelanfp

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