Ir al contenido principal

El fascismo está actuando en Santa Cruz, el gobierno debe investigar

Las casetas del populoso mercado Mutualista en Santa Cruz comenzaron a quemarse la noche de ayer domingo, justamente al día siguiente de que los gremialistas anunciaron que no acatarán el anunciado paro de 48 horas decidido por la Gobernación y el Comité Cívico cruceños, a la cabeza de otras instituciones totalmente controladas por la derecha, como la Universidad Gabriel René Moreno. Aunque se desconocen las causas que originaron este desastre, llamó enormemente la atención que los pocos hidrantes de la zona no tenían agua, por lo que el fuego que inició en algunos puestos pudo extenderse rápidamente. Vanos fueron los esfuerzos de los comerciantes, que trataron de recuperar la mercadería que tenían en sus kioscos, arriesgando sus vidas. Con la llegada de los bomberos y colaboración de los mismos comerciantes se combatió el siniestro; luego, cuando arribó al lugar Luis Fernando Camacho, fue recibido con mucha hostilidad porque varios comerciantes abiertamente lo acusaron de estar detrás

Esclavitud sexual: el triste destino de millones de mujeres y niñas



Por: Maria Julia Mersing

 La trata de personas, es decir: el comercio de seres humanos con propósitos de esclavitud reproductiva, explotación sexual, trabajos forzados, extracción de órganos, mendicidad, utilización en guerras, etcétera; constituye una de las más aberrantes realidades del siglo XXI.

Sorprendentemente, según indica el Informe mundial sobre la trata de personas realizado por las Naciones Unidas en 2012, los países más desarrollados son los que detectan un mayor número de víctimas. Este hecho nos hace preguntarnos ¿cómo es posible que el cruel destino de millones de personas tenga como escenario países democráticos y civilizados? ¿Qué tipo de esclavitud tiene lugar en ellos?
Un infierno con rostro de mujer
La esclavitud sexual es la causa principal de este comercio ilegal de seres humanos y, dado que la demanda de este tipo de servicios es casi siempre masculina, las mujeres y las niñas se convierten en las principales víctimas de la trata constituyendo un abrumador 98%. Por tanto, la trata no es un crimen neutral en términos de género, sino que es un tipo de violencia de género, ejercido casi exclusivamente sobre la mujer.

Lamentablemente, esta práctica degradante es la actividad ilegal más lucrativa después del tráfico de drogas y de armas, y no es difícil imaginar porqué. Generalmente, cuando se comercializa con objetos, esos pueden venderse sólo una vez, en cambio, ¿cuántas veces se puede vender el cuerpo de una mujer? Algunas de ellas, son obligadas a mantener relaciones sexuales hasta 20 veces al mismo día.
Si la trata puede generar entre 8 y 10 mil millones de dólares al año ¿cuántas personas se ven afectadas por este “negocio”? Las Naciones Unidas, estiman que alrededor de 2.5 millones de mujeres y niños son mantenidos bajo servidumbre sexual alrededor del mundo en un determinado momento, pero muchos expertos creen que el número real es mucho más alto. Debido a su naturaleza clandestina, es difícil determinar la magnitud de la esclavitud sexual. De hecho, se estima que el número de seres humanos que son víctimas identificadas de trafficking representa sólo el 4% del número total de todas las víctimas en el mundo.

Ahora bien ¿qué es exactamente la trata de personas? El Protocolo de Palermo define la trata como:

La captación, transporte, traslado, acogida o recepción de personas,recurriendo a la amenaza o al uso de la fuerza u otras formas de coacción, al rapto, al fraude, al engaño, al abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad o a la concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre otra, con fines de explotación.

En muchas ocasiones existe una combinación violenta de engaño, coacción y fuerza. Los tratantes consiguen así mantener inmovilizadas a sus víctimas que se encuentran en la mayoría de los casos asustadas y aisladas, en un territorio desconocido, sin documentación, conocimiento del idioma, de las posibilidades de ayuda y lejos de sus redes de apoyo. Por todo ello, sin ayuda externa muy pocas son capaces de huir y escapar de los traficantes.
Trata y desigualdad de género
Como bien dice Sigma Huda, relatora especial sobre los derechos humanos de las víctimas de la trata de personas:

Las condiciones socioeconómicas, políticas y culturales imperantes en muchos lugares del mundo exponen de manera particular a las mujeres y las niñas al riesgo de ser víctimas de la trata.

Dos son las condiciones necesarias para la existencia de este tipo de violencia hacia la mujer: la primera es la existencia de demanda de estos servicios, y la segunda, la feminización de la pobreza.
En cuanto a la primera, existe una estrecha relación entre la demanda de servicios sexuales y la trata de personas, de hecho, el Informe de Naciones Unidas sobre los derechos humanos de las víctimas de la trata reconoce que:
Los usuarios de la prostitución, los propietarios de esclavos […] son responsables de generar la demanda que propicia la trata de personas y destaca que no es necesario que una persona esté directamente involucrada en el mercado de la explotación para considerar que forma parte de la demanda de la trata.

El demandante de prostitución es muchas veces el principal reclutador de prostitutas y siempre el principal responsable a la hora de reducir la edad de las victimas obligadas a prestar servicios. No podemos no responsabilizar a quienes pagan por tener sexo, sin importar la edad, origen o situación de la “trabajadora sexual”, ya que sin ellos, no existiría la oferta. No basta sólo con penalizar a las organizaciones criminales que trafican con seres humanos y a los proxenertas, sino que hay que perseguir también a quien genera el negocio, que no son otros que los “consumidores”.
La segunda causa, se explica a partir del siguiente hecho: la mayor parte de las personas que viven con 1 dólar o menos al día son mujeres. La brecha de género continúa ampliándose, siendo las mujeres las más afectadas por la pobreza, causa estructural de la Trata Sexual de Mujeres. Las desigualdades económicas, junto con las desigualdades de género registradas en todas las esferas de la sociedad, empujan a las mujeres de países en vías de desarrollo a emigrar buscando resolver sus problemas económicos. Lo cual les sitúa en una situación vulnerable ante la captación de redes.

La desigualdad de género es una condición esencial para la existencia del fenómeno de la trata de mujeres con fines de explotación sexual. Mientras no haya una igualdad en el acceso a los recursos y a las oportunidades por parte de hombres y mujeres, y se deje de ver a las mujeres como mercancías susceptibles de ser comercializadas o “consumidas”, la explotación sexual seguirá manteniéndose y destruyendo la vida de millones de mujeres y niñas.
Foto de portada: NOT for sale: human trafficking / Flickr Ira Gelb
Síguenos en Facebook https://www.facebook.com/escuelanacionaldeformacionpolitica
Twitter @escuelanfp

Rellene el siguiente formulario para suscribirse.


En Bolivia:








 

Comentarios

Entradas populares de este blog

La despatriarcalización

Por: Julieta Paredes Al igual que el Seguro Universal de Salud (SUS), la despatriarcalización, como nombre para una política pública, tardó mucho, pero llegó. Entonces, en este marzo de luchas de las obreras, es necesario analizar, ¿qué es lo que realmente llegó? Fruto de una serie de movilizaciones de mujeres pertenecientes a las organizaciones sociales del proceso de cambio, se lograron algunas medidas en el Ejecutivo. Fueron movilizaciones que se realizaron a lo largo del año pasado, con encuentros departamentales. Así fue que se logró concretar un listado de demandas que más o menos se repitieron a lo largo de estos años, con algunas interesantes novedades. Entre ellas podemos señalar la exigencia del salario al trabajo doméstico y la necesidad de un espacio en el Gobierno para este sector. Algo así como un Ministerio de las Mujeres, instancia que tenga la jerarquía necesaria para efectuar las tareas que corresponden a la mitad de la población de Bolivia que somos las mu

Pedro Ignacio Muiba, el héroe

Por: Homero Carvalho Oliva En 1975, mi padre, Antonio Carvalho Urey, terminó una investigación iniciada en la década de los sesenta que habría de cambiar la historia nacional. Después de muchas visitas al Archivo Nacional de Bolivia, dirigido en ese entonces por Gunnar Mendoza, extraordinario intelectual e historiador, quien le ayudó a ubicar los folios que habrían de probar toda una hazaña que da testimonio que los indígenas moxeños participaron activamente en la Guerra de la Independencia de nuestro país, al mando del cacique Pedro Ignacio Muiba. Esta investigación se publicó, primero en septiembre de 1975, en un policopiado financiado por la Universidad Técnica del Beni, en un pequeño tiraje de 200 ejemplares y luego en la famosa Biblioteca del Sesquicentenario de Bolivia. Dos años más tarde, en 1977, Antonio publicó el libro titulándolo Pedro Ignacio Muiba, el Héroe y de esa manera se reparó una injusticia histórica. En sus investigaciones, Antonio se basó, entre otros, en

Idiosincrasia e ideología

Por: Félix Tarqui Triguero No son posibles las revoluciones económicas sin las revoluciones culturales porque todos aquellos contenidos que constituyen el fundamento de determinada cosmovisión propia de cada nacionalidad o sociedad pueden ayudar o frenar su avance por ser una manera de pensar de cada agrupación humana, en funcion a su historia y cultura. Así nace la idiosincrasia propia de cada pueblo, sin embargo, se enfrenta a la idiosincrasia forzada o alienante que influye día a día a las grandes masas de la población mundial de manera globalizante, en ese contexto necesitamos ver que Bolivia es un país de molde capitalista y sub desarrollado (empobrecido por la clase dominante que gobernó desde 1825 exceptuando a Antonio José de Sucre, Andrés de Santa C. hasta el 2005), La ideología como el estudio de las ideas es también un proceso de construcción critica, influenciado tan pronto el individuo se encuentra inmerso en las realidades sociales, económicas, culturales