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El fascismo está actuando en Santa Cruz, el gobierno debe investigar

Las casetas del populoso mercado Mutualista en Santa Cruz comenzaron a quemarse la noche de ayer domingo, justamente al día siguiente de que los gremialistas anunciaron que no acatarán el anunciado paro de 48 horas decidido por la Gobernación y el Comité Cívico cruceños, a la cabeza de otras instituciones totalmente controladas por la derecha, como la Universidad Gabriel René Moreno. Aunque se desconocen las causas que originaron este desastre, llamó enormemente la atención que los pocos hidrantes de la zona no tenían agua, por lo que el fuego que inició en algunos puestos pudo extenderse rápidamente. Vanos fueron los esfuerzos de los comerciantes, que trataron de recuperar la mercadería que tenían en sus kioscos, arriesgando sus vidas. Con la llegada de los bomberos y colaboración de los mismos comerciantes se combatió el siniestro; luego, cuando arribó al lugar Luis Fernando Camacho, fue recibido con mucha hostilidad porque varios comerciantes abiertamente lo acusaron de estar detrás

Poncho Negro

Por Osvaldo “Chato” Peredo
“Se oyen disparos aislados durante un rato y retorna Pombo anunciando que volvieron a caer en la emboscada, hay varios muertos y un mayor prisionero.” Así consigna el Che en su Diario el 10 de abril de 1967. Así Rubén Sánchez Valdivia, mayor del Ejército y prisionero de la guerrilla del E.L.N., inicia su nueva historia, la del Poncho Negro, la del guerrillero.
Había sufrido la discriminación en su propia institución militar, que pretendía ser elitista y era excluyente en los hechos. Convencido de que las cosas debían cambiar, encontró en ese momento la manera de expresarse, ya que sus reiterados intentos de hacerlo desde su institución, no solo eran acallados con imposiciones políticas desde la conocida embajada, sino incluso con discriminación, racismo y amenazas.
“Era una blasfemia pensar democráticamente en el Ejército. Era una ofensa siquiera pensar. ‘Subordinación y constancia’ era el lema impuesto por un militar alemán, Hans Kundt, convocado a dirigir el Ejército en la Guerra del Chaco, que además trajo  el estilo de los ejércitos prusianos. Imagínate el afán de lavar el pensamiento y hasta el pigmento, siempre presente  en la piel hasta de los más blancoides de nuestro ejército. Fácil fue para este alemán regar las semillas del embrutecimiento y la sumisión, que son las características de los altos mandos de nuestro Ejército”… me decía Poncho Negro en nuestras largas conversaciones y agregaba “… muchos oficiales y la mayoría de la tropa necesitan tan solo una chispa de rebeldía para cambiar”.
Este sentimiento, considero que fue el puente del acercamiento de Rubén Sánchez a los postulados guerrilleros. No fue difícil para él, hombre leal y de alcance profundo, militar en las filas del E.L.N. para lograr sus objetivos: el Ejército debe estar al servicio del pueblo, hay que descolonizarlo y transformarlo, la mejor manera de ser fiel a la Institución. Luego se le abre el camino para entender y proponer el proyecto histórico de Bolivia.
Por eso nunca se sintió traidor a su Institución y solo sonreía con tolerancia cuando alguno de sus camaradas le decía que pasarse a las guerrillas era traicionar a la Patria y a las Fuerzas Armadas. Algunos invertían la ecuación y consideraban más grave la traición a las FF.AA. que a la Patria.
Muchas anécdotas de su actuación con Juan José Tórrez, en la resistencia al golpe de Bánzer, en el exilio, etc. abundan para intentar una semblanza de Poncho Negro. No es el propósito de este homenaje que cierro recordando una de sus características actitudes:
La  mañana del 19 de julio de 1970, en la Plaza de la Revolución en La Paz. De ahí partíamos en dos camiones 67 “alfabetizadores” para internarnos en Teoponte. Poncho Negro nos acompañó hasta Caranavi. Me regaló una chamarra militar, que conservo y uso hasta ahora, y me despidió con estas palabras “hay que alfabetizar al país y también a las Fuerzas Armadas de la única manera que nos dejan”… y regresó a La Paz a cumplir las misiones que se le habían encomendado.
¡Buen viaje entrañable Poncho Negro!

Santa Cruz, 8 de noviembre de 2014
Twitter @escuelanfp 

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