Ir al contenido principal

El fascismo está actuando en Santa Cruz, el gobierno debe investigar

Las casetas del populoso mercado Mutualista en Santa Cruz comenzaron a quemarse la noche de ayer domingo, justamente al día siguiente de que los gremialistas anunciaron que no acatarán el anunciado paro de 48 horas decidido por la Gobernación y el Comité Cívico cruceños, a la cabeza de otras instituciones totalmente controladas por la derecha, como la Universidad Gabriel René Moreno. Aunque se desconocen las causas que originaron este desastre, llamó enormemente la atención que los pocos hidrantes de la zona no tenían agua, por lo que el fuego que inició en algunos puestos pudo extenderse rápidamente. Vanos fueron los esfuerzos de los comerciantes, que trataron de recuperar la mercadería que tenían en sus kioscos, arriesgando sus vidas. Con la llegada de los bomberos y colaboración de los mismos comerciantes se combatió el siniestro; luego, cuando arribó al lugar Luis Fernando Camacho, fue recibido con mucha hostilidad porque varios comerciantes abiertamente lo acusaron de estar detrás

Las conquistas del primer congreso indigenal de 1945

Por: Redacción central / Cambio
Fue un proceso largo de preparación, pero logró los propósitos que se trazó. Así fue el Primer Congreso Indigenal de Bolivia realizado durante la presidencia de Gualberto Villarroel, en mayo de 1945.
Dos congresos regionales antecedieron al encuentro, en 1941 y 1943, ambos celebrados en la ciudad de Sucre del departamento de Chuquisaca, la cita contó con la presencia del cacique Santos Marca Tola, de Pacajes, quien fue uno de los impulsores para aplicar las principales resoluciones, que eran realizar huelgas de brazos caídos en el medio rural y pactar con los obreros de las ciudades para formar una alianza insurreccional.
Fueron éstos, sin duda, los ejes articuladores que marcaron la organización del Congreso y que fueron esbozados en el documento constitutivo elaborado y redactado por Luis Ramos Quevedo (secretario general) y Victoriano Condori Mamani (secretario de Relaciones), del Comité Indigenal Boliviano, el 18 de diciembre de 1944.
Luis Oporto Ordóñez, director de la Biblioteca y Archivo Histórico de la Asamblea Legislativa Plurinacional, accedió a una copia de ese escrito en ocho páginas tamaño tabloide.
En el documento, el Comité expresó su deseo íntimo de “ver orgullosos a todos los compañeros indios de haciendas y comunidades, a los que trabajen en agricultura o en cualquier actividad o industria, sean mujeres u hombres”, en síntesis, “que todos sean libres”.
“El hombre no puede servir nunca de pongo y las mujeres jamás de mittani, aunque el patrón quiera pagar en plata o en oro, es una gran vergüenza hacer esos servicios. Los patrones que se sirvan ellos mismos”, demandaban en el escrito.
Instaba al indio a resolver sus cuestiones a “aprender a defenderse por sí solo” a “perder el miedo y entrar a las oficinas”. “Debe aprender a pensar en sus necesidades, debe luchar hasta poner remedio a ellas. No debe dejarse explotar con nadie ni en su dinero ni en su voluntad. No debe servir de instrumento a los malos”.
Sobre la base legal del Art. 5° de la Constitución Política del Estado, el Comité resolvió que “ningún compañero indio haga de pongo y ninguna compañera india de mittani. Que nadie fuera de sus obligaciones conocidas trabaje si no le pagan bien. Y todo trabajo debe ser voluntario. Por eso se debe consultar primero al compañero indio y convenir el precio del salario o jornal”.
Por tanto, afirmó que la hora del despertar del indio señala a Bolivia su porvenir, por el cual “el indio ha de ir a la escuela, ya no ha de ser más la bestia de carga. Ha de ser el ciudadano que haga respetar Bolivia. Ahora el Comité Indigenal os ha unido y se respetarán vuestros derechos”.
El presidente Gualberto Villarroel dio su pleno respaldo al Congreso Indeginal. El 28 de septiembre de 1944, Villarroel les solicitó a los integrantes del Comité no abandonar “la lucha, trabajen con entusiasmo la tierra, cumplan con su deber, pero no se humillen. Todos somos iguales, no debe haber pongos ni mittanis en Bolivia. El Art. 5° de la Constitución dice que en Bolivia no hay esclavos. No hay ninguna servidumbre y nadie puede ser obligado a prestar servicios personales sin antes convenir y sin que se le pague un justo salario”.
Prometió sancionar los abusos de patrones de haciendas y de algunas autoridades, explicó su plan de trabajo agrícola (“50 mil pozos artesianos, máquinas agrícolas, hartas escuelas”) y otorgó su apoyo a la realización del Congreso, que fue programado para el 25 de diciembre de 1944 y pospuesto para el 2 de febrero de 1945.
Sin embargo, los latifundistas denunciaron una rebelión indígena para alejar a Ramos Quevedo, forzando la conformación de un Segundo Comité, el 1 de marzo de 1945 en Machaqamarka (Prov. Aroma), que convocó al Congreso el 10 de mayo en La Paz.
Así como comprometió su respaldo, Villarroel emitió una serie de decretos que establecían que cualquier transacción hecha por el indígena tenía que tener como base una remuneración justa, se abolieron los servicios de pongueaje y mit’anaje, la educación indigenal debía ampliar su cobertura a la mayor cantidad de población y se debía tomar un conjunto de disposiciones transitorias con el fin de mejorar la producción en el país.
Resoluciones se aplicaron a través de decretos
El historiador aymara Roberto Choque Canqui, en su obra Historia de una lucha desigual. Los contenidos ideológicos y políticos de las rebeliones indígenas de la Pre revolución Nacional, señala que las principales resoluciones del Primer Congreso Indígena se tradujeron en cuatro decretos presidenciales.
1. Decreto Nº 00318, en contra de la prestación de servicios personales gratuitos y de especies y productos sin justa remuneración.
2. Decreto Nº 00319, abolición de los servicios de pongueaje y mit’anaje.
3. Decreto Nº 00320, aplicación de la educación indigenal en base al Decreto Supremo del 19 de agosto de 1936 sobre el establecimiento de escuelas rurales.
4. Decreto Nº 00321, medidas transitorias tendientes a obtener un máximo de producción en el país y facilitar las relaciones entre patrones y colonos evitando abusos de ambos.
Datos
El Congreso fue financiado con ‘Rhamas’ (contribuciones comunitarias de origen colonial) y con la venta del periódico oficial.
Su programa constó de 27 puntos, consecuencia de los logros alcanzados por el Comité Indigenal entre 1939 y 1944.

Cada comunidad o tenta debía enviar dos delegados, un hombre y una mujer, y se declaró como idiomas oficiales del Congreso el aymara, quechua y castellano.
Publicado en el periódico Cambio

Síguenos en Facebook:  Escuela Nacional de Formacion Politica 
Twitter: @escuelanfp


Rellene el siguiente formulario para suscribirse.


En Bolivia:









Comentarios

  1. Falta mi padre Antonio Alvarez Mamani quien lanzó 50000 manifiestos para realizar el primer congreso Indigenal, porque cuentan la historia a medias

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Escriba sus comentarios

Entradas populares de este blog

La despatriarcalización

Por: Julieta Paredes Al igual que el Seguro Universal de Salud (SUS), la despatriarcalización, como nombre para una política pública, tardó mucho, pero llegó. Entonces, en este marzo de luchas de las obreras, es necesario analizar, ¿qué es lo que realmente llegó? Fruto de una serie de movilizaciones de mujeres pertenecientes a las organizaciones sociales del proceso de cambio, se lograron algunas medidas en el Ejecutivo. Fueron movilizaciones que se realizaron a lo largo del año pasado, con encuentros departamentales. Así fue que se logró concretar un listado de demandas que más o menos se repitieron a lo largo de estos años, con algunas interesantes novedades. Entre ellas podemos señalar la exigencia del salario al trabajo doméstico y la necesidad de un espacio en el Gobierno para este sector. Algo así como un Ministerio de las Mujeres, instancia que tenga la jerarquía necesaria para efectuar las tareas que corresponden a la mitad de la población de Bolivia que somos las mu

Pedro Ignacio Muiba, el héroe

Por: Homero Carvalho Oliva En 1975, mi padre, Antonio Carvalho Urey, terminó una investigación iniciada en la década de los sesenta que habría de cambiar la historia nacional. Después de muchas visitas al Archivo Nacional de Bolivia, dirigido en ese entonces por Gunnar Mendoza, extraordinario intelectual e historiador, quien le ayudó a ubicar los folios que habrían de probar toda una hazaña que da testimonio que los indígenas moxeños participaron activamente en la Guerra de la Independencia de nuestro país, al mando del cacique Pedro Ignacio Muiba. Esta investigación se publicó, primero en septiembre de 1975, en un policopiado financiado por la Universidad Técnica del Beni, en un pequeño tiraje de 200 ejemplares y luego en la famosa Biblioteca del Sesquicentenario de Bolivia. Dos años más tarde, en 1977, Antonio publicó el libro titulándolo Pedro Ignacio Muiba, el Héroe y de esa manera se reparó una injusticia histórica. En sus investigaciones, Antonio se basó, entre otros, en

Idiosincrasia e ideología

Por: Félix Tarqui Triguero No son posibles las revoluciones económicas sin las revoluciones culturales porque todos aquellos contenidos que constituyen el fundamento de determinada cosmovisión propia de cada nacionalidad o sociedad pueden ayudar o frenar su avance por ser una manera de pensar de cada agrupación humana, en funcion a su historia y cultura. Así nace la idiosincrasia propia de cada pueblo, sin embargo, se enfrenta a la idiosincrasia forzada o alienante que influye día a día a las grandes masas de la población mundial de manera globalizante, en ese contexto necesitamos ver que Bolivia es un país de molde capitalista y sub desarrollado (empobrecido por la clase dominante que gobernó desde 1825 exceptuando a Antonio José de Sucre, Andrés de Santa C. hasta el 2005), La ideología como el estudio de las ideas es también un proceso de construcción critica, influenciado tan pronto el individuo se encuentra inmerso en las realidades sociales, económicas, culturales