Ir al contenido principal

El fascismo está actuando en Santa Cruz, el gobierno debe investigar

Las casetas del populoso mercado Mutualista en Santa Cruz comenzaron a quemarse la noche de ayer domingo, justamente al día siguiente de que los gremialistas anunciaron que no acatarán el anunciado paro de 48 horas decidido por la Gobernación y el Comité Cívico cruceños, a la cabeza de otras instituciones totalmente controladas por la derecha, como la Universidad Gabriel René Moreno. Aunque se desconocen las causas que originaron este desastre, llamó enormemente la atención que los pocos hidrantes de la zona no tenían agua, por lo que el fuego que inició en algunos puestos pudo extenderse rápidamente. Vanos fueron los esfuerzos de los comerciantes, que trataron de recuperar la mercadería que tenían en sus kioscos, arriesgando sus vidas. Con la llegada de los bomberos y colaboración de los mismos comerciantes se combatió el siniestro; luego, cuando arribó al lugar Luis Fernando Camacho, fue recibido con mucha hostilidad porque varios comerciantes abiertamente lo acusaron de estar detrás

Violencia incesante

En los últimos días, han sido constantes las noticias de nuevos feminicidios, que dan la impresión de un incremento en la frecuencia con que las mujeres son asesinadas en el país por cuestiones de género. Es difícil saber si es una tendencia o no, pero sí es posible afirmar que algo está fallando en la aplicación de la Ley 348, que en muchos aspectos no se cumple a cabalidad.
Tiempo atrás se escuchó decir, desde un ala del feminismo opositora al actual Gobierno, que la mencionada Ley Integral para Garantizar a las Mujeres una Vida Libre de Violencia, lejos de cumplir su cometido, ha incrementado el número de agresiones (si no de asesinatos) de mujeres. Es posible discutir esta aparente correlación si se considera que lo que en realidad ha ocurrido es un incremento en el número de denuncias que se presentan, no solo porque ahora el asesinato de mujeres tiene su propio tipo en el Código Penal, sino también porque existe una instancia especializada para atender los casos denunciados: la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (FELCV).
Sin embargo, es de sobra sabido que la amenaza punitiva, incluso si la pena es tan drástica como la que se aplica a quienes cometen feminicidio (30 años de prisión sin derecho a indulto), nunca ha servido realmente para disuadir a quienes tienen la actitud o la tendencia criminal, por lo que combatir todas las formas de violencia contra las mujeres pasa, en primer lugar, por evitarlas y no solo por castigarlas.
Al respecto, días atrás, la Coordinadora de la Mujer recomendó trabajar el tema desde el ámbito de la educación y los medios de comunicación. “El principal obstáculo para avanzar tiene que ver con estos niveles simbólicos”, señaló la directora de esa organización, agregando que la reflexión y la práctica deben ser parte del trabajo cotidiano de las y los maestros. Desde el ámbito mediático, recordó que no basta con hacer cobertura noticiosa de la temática, y mucho menos cuando en otras secciones se muestra imágenes estereotipadas de las mujeres.
No es casual que todo el Título segundo de la Ley 348 esté dedicado a las políticas públicas de prevención de las violencias contra las mujeres. Sin embargo, es donde menos avances ha tenido la implementación de la norma; en parte porque para efectos políticos las tareas de largo plazo parecen poco rentables; y en parte porque muchos de los agentes involucrados en la tarea, públicos y privados, carecen de verdadero interés y compromiso.
Hay, pues, mucho trabajo por hacer para verdaderamente garantizar a las mujeres una vida libre de violencia. Mientras las soluciones sigan siendo punitivas (es decir, violentas) y no educativas, es difícil que la estructura patriarcal, verdadero origen de los males que aquí se lamentan, se vea sacudida e interpelada. Sin formación en valores como la igualdad, viejas y nuevas generaciones seguirán creyendo que la violencia es natural e inevitable.

Publicado en la Editorial del periódico La Razón


Síguenos en Facebook:  Escuela Nacional de Formacion Politica 
Twitter: @escuelanfp


Rellene el siguiente formulario para suscribirse.


En Bolivia:









Comentarios

Entradas populares de este blog

La despatriarcalización

Por: Julieta Paredes Al igual que el Seguro Universal de Salud (SUS), la despatriarcalización, como nombre para una política pública, tardó mucho, pero llegó. Entonces, en este marzo de luchas de las obreras, es necesario analizar, ¿qué es lo que realmente llegó? Fruto de una serie de movilizaciones de mujeres pertenecientes a las organizaciones sociales del proceso de cambio, se lograron algunas medidas en el Ejecutivo. Fueron movilizaciones que se realizaron a lo largo del año pasado, con encuentros departamentales. Así fue que se logró concretar un listado de demandas que más o menos se repitieron a lo largo de estos años, con algunas interesantes novedades. Entre ellas podemos señalar la exigencia del salario al trabajo doméstico y la necesidad de un espacio en el Gobierno para este sector. Algo así como un Ministerio de las Mujeres, instancia que tenga la jerarquía necesaria para efectuar las tareas que corresponden a la mitad de la población de Bolivia que somos las mu

Pedro Ignacio Muiba, el héroe

Por: Homero Carvalho Oliva En 1975, mi padre, Antonio Carvalho Urey, terminó una investigación iniciada en la década de los sesenta que habría de cambiar la historia nacional. Después de muchas visitas al Archivo Nacional de Bolivia, dirigido en ese entonces por Gunnar Mendoza, extraordinario intelectual e historiador, quien le ayudó a ubicar los folios que habrían de probar toda una hazaña que da testimonio que los indígenas moxeños participaron activamente en la Guerra de la Independencia de nuestro país, al mando del cacique Pedro Ignacio Muiba. Esta investigación se publicó, primero en septiembre de 1975, en un policopiado financiado por la Universidad Técnica del Beni, en un pequeño tiraje de 200 ejemplares y luego en la famosa Biblioteca del Sesquicentenario de Bolivia. Dos años más tarde, en 1977, Antonio publicó el libro titulándolo Pedro Ignacio Muiba, el Héroe y de esa manera se reparó una injusticia histórica. En sus investigaciones, Antonio se basó, entre otros, en

Idiosincrasia e ideología

Por: Félix Tarqui Triguero No son posibles las revoluciones económicas sin las revoluciones culturales porque todos aquellos contenidos que constituyen el fundamento de determinada cosmovisión propia de cada nacionalidad o sociedad pueden ayudar o frenar su avance por ser una manera de pensar de cada agrupación humana, en funcion a su historia y cultura. Así nace la idiosincrasia propia de cada pueblo, sin embargo, se enfrenta a la idiosincrasia forzada o alienante que influye día a día a las grandes masas de la población mundial de manera globalizante, en ese contexto necesitamos ver que Bolivia es un país de molde capitalista y sub desarrollado (empobrecido por la clase dominante que gobernó desde 1825 exceptuando a Antonio José de Sucre, Andrés de Santa C. hasta el 2005), La ideología como el estudio de las ideas es también un proceso de construcción critica, influenciado tan pronto el individuo se encuentra inmerso en las realidades sociales, económicas, culturales