Ir al contenido principal

El fascismo está actuando en Santa Cruz, el gobierno debe investigar

Las casetas del populoso mercado Mutualista en Santa Cruz comenzaron a quemarse la noche de ayer domingo, justamente al día siguiente de que los gremialistas anunciaron que no acatarán el anunciado paro de 48 horas decidido por la Gobernación y el Comité Cívico cruceños, a la cabeza de otras instituciones totalmente controladas por la derecha, como la Universidad Gabriel René Moreno. Aunque se desconocen las causas que originaron este desastre, llamó enormemente la atención que los pocos hidrantes de la zona no tenían agua, por lo que el fuego que inició en algunos puestos pudo extenderse rápidamente. Vanos fueron los esfuerzos de los comerciantes, que trataron de recuperar la mercadería que tenían en sus kioscos, arriesgando sus vidas. Con la llegada de los bomberos y colaboración de los mismos comerciantes se combatió el siniestro; luego, cuando arribó al lugar Luis Fernando Camacho, fue recibido con mucha hostilidad porque varios comerciantes abiertamente lo acusaron de estar detrás

Cárcel: hacinamiento, reinserción social y reincidencia

Por: Alicia Condori
Entre la delincuencia y la cárcel nos enfrentamos a una realidad desequilibrada. Empecemos desde el punto de vista de quien pierde la libertad, desde el enfoque jurídico, cuando alguien se enfrenta a un proceso penal, en el último momento, busca llegar a un acuerdo con la víctima para no ingresar a la cárcel, esto sucede cuando sea trata de un delito que no atente contra la vida, la libertad sexual o sea un caso de violencia contra un niño, niña, adolescente o una mujer.
En la audiencia de medidas cautelares, si no se logra presentar documentos que demuestren que el acusado tiene familia, domicilio, trabajo, y con ello desvirtuar los riesgos de fuga, peligro de obstaculización o no ser un peligro para la sociedad, el juez determina su detención preventiva en un recinto penitenciario.
Luego de determinada la detención es trasladado de celdas judiciales al recinto penitenciario, lo primero que debe verse hasta que se defina su situación jurídica es tener un lugar para dormir, en el caso de la cárcel de San Pedro en la ciudad de La Paz, está dividida en “Posta” para las personas que cuentan con recursos económicos para pagar por una celda y “Población” para las personas de escasos recursos.
No existe división de lugar que ocupan por los delitos que son procesados, sino por su situación económica.
Luego de conseguir un lugar en esa división, los procesados asimilan que deben enfrentar un proceso penal en esas condiciones y que tienen que compartir celdas con otras personas, algunos de ellos reincidentes, quienes les hablan de una forma tan natural sobre el hecho de cometer delitos que hasta les parece un modo de vida, otros inocentes e injustamente detenidos o condenados, a veces por falta de documentos o recursos económicos, otros acusados por un primer delito esperando cumplir su sanción dentro de la cárcel o acogerse a medidas sustitutivas para no estar en prisión y también por casos de delitos de bagatela, pensiones familiares y diferentes situaciones. Lo más preocupante es que en estos recintos penitenciarios también conviven con mujeres y niños.
El consumo de alcohol, drogas, violencia y violaciones son problemas que existen en nuestras cárceles, por no existir programas de clasificación según el tipo de delito ni perfil de los detenidos y por la ausencia de programas para que se encuentren trabajando en favor de la sociedad mientras se resuelve su proceso o condena.
Si bien en la Ley de Ejecución Penal se detallan programas de reinserción social, en la realidad no se ejecutan porque no existen los recursos necesarios, infraestructura ni profesionales comprometidos. El hacinamiento en los recintos penitenciarios crece, los datos oficiales son de 16.613 detenidos hasta marzo de este año, entre ellos 5.028 cumplen sentencias y 11.585 con detención preventiva.
Desde la otra cara de esta realidad social, liberar a un delincuente peligroso por vicios operativos en el proceso judicial que se le sigue, es una gran irresponsabilidad, pues significa reinsertar a un individuo en su actividad delictiva cotidiana, donde puede dañar a la sociedad y cada nueva víctima, caerá sobre la responsabilidad del sistema que autorizó su liberación, ya que el juez antes de hacerlo debe valorar y poner una balanza entre la posibilidad de reinserción o la detención por antecedentes que demuestren el peligro para la sociedad, los cuales pueden ser verificados a través del Registro de Antecedentes Penales (REJAP), i4P y  Antecedentes Policiales, que determinen si es un peligro y existan garantías no solo para la victima sino también para la sociedad.
Podemos ver las 2 caras, por un lado nos enfrentamos ante el hacinamiento, la retardación de justicia y la reinserción social de personas que en un porcentaje se reintegran a su familia y una fuente laboral y por otro lado el fallo de los operadores de justicia que por el plazo cumplido, falta de pruebas, individualización del imputado o impulso procesal de la víctima, se los deja en libertad sin analizar sus antecedentes, sin ir muy lejos el caso de Arias una joven estudiante que tenía una vida por delante un futuro prometedor, fue víctima de robo, violación y asesinato a manos de un individuo con antecedentes de violación, que no portaba licencia para conducir y a pesar de eso era taxista, quien lamentablemente terminó cometiendo este delito causando un daño irreparable a la familia y a la sociedad.
Se está planteando una nueva  ley de Ejecución Penal pero el objetivo no solo debería ser reducir el hacinamiento y si se identifica este como el objetivo central también deben asegurarse mecanismos para evitar que cometan más delitos mientras se resuelve el proceso, uno de estos mecanismos tienen que ser las manillas electrónicas, sistematización de datos, prohibiciones de acercarse a la víctima, frecuentar determinados lugares, en sí, garantías para la víctima, su entorno y la sociedad mientras dure el proceso, todo esto con la finalidad de evitar represalias ante quienes los denuncien o que reincidan cometiendo otros delitos y que se sancione a los operadores de justicia que no garanticen la seguridad de nuestra sociedad. 
También se debe trabajar con programas de reinserción social a nivel nacional en coordinación con las entidades públicas para generar políticas de reinserción dirigidas a hombres, mujeres y adolescentes mediante talleres, debates, trabajo, estudio y brindarles verdaderas oportunidades para que reincidan en la comisión de delitos.

Veamos las dos realidades para brindar a la sociedad garantías y protegerlos frente a los delitos, al mismo tiempo trabajemos con los detenidos preventivos y personas que cumplan una sentencia, con programas de reinserción social para que tengan una segunda oportunidad, entendiendo que lo que sucede en la sociedad nos afecta a todos. 

Síguenos en Facebook:  Escuela Nacional de Formacion Politica 
Twitter: @escuelanfp


Rellene el siguiente formulario para suscribirse.


En Bolivia:









Comentarios

Entradas populares de este blog

La despatriarcalización

Por: Julieta Paredes Al igual que el Seguro Universal de Salud (SUS), la despatriarcalización, como nombre para una política pública, tardó mucho, pero llegó. Entonces, en este marzo de luchas de las obreras, es necesario analizar, ¿qué es lo que realmente llegó? Fruto de una serie de movilizaciones de mujeres pertenecientes a las organizaciones sociales del proceso de cambio, se lograron algunas medidas en el Ejecutivo. Fueron movilizaciones que se realizaron a lo largo del año pasado, con encuentros departamentales. Así fue que se logró concretar un listado de demandas que más o menos se repitieron a lo largo de estos años, con algunas interesantes novedades. Entre ellas podemos señalar la exigencia del salario al trabajo doméstico y la necesidad de un espacio en el Gobierno para este sector. Algo así como un Ministerio de las Mujeres, instancia que tenga la jerarquía necesaria para efectuar las tareas que corresponden a la mitad de la población de Bolivia que somos las mu

Pedro Ignacio Muiba, el héroe

Por: Homero Carvalho Oliva En 1975, mi padre, Antonio Carvalho Urey, terminó una investigación iniciada en la década de los sesenta que habría de cambiar la historia nacional. Después de muchas visitas al Archivo Nacional de Bolivia, dirigido en ese entonces por Gunnar Mendoza, extraordinario intelectual e historiador, quien le ayudó a ubicar los folios que habrían de probar toda una hazaña que da testimonio que los indígenas moxeños participaron activamente en la Guerra de la Independencia de nuestro país, al mando del cacique Pedro Ignacio Muiba. Esta investigación se publicó, primero en septiembre de 1975, en un policopiado financiado por la Universidad Técnica del Beni, en un pequeño tiraje de 200 ejemplares y luego en la famosa Biblioteca del Sesquicentenario de Bolivia. Dos años más tarde, en 1977, Antonio publicó el libro titulándolo Pedro Ignacio Muiba, el Héroe y de esa manera se reparó una injusticia histórica. En sus investigaciones, Antonio se basó, entre otros, en

Idiosincrasia e ideología

Por: Félix Tarqui Triguero No son posibles las revoluciones económicas sin las revoluciones culturales porque todos aquellos contenidos que constituyen el fundamento de determinada cosmovisión propia de cada nacionalidad o sociedad pueden ayudar o frenar su avance por ser una manera de pensar de cada agrupación humana, en funcion a su historia y cultura. Así nace la idiosincrasia propia de cada pueblo, sin embargo, se enfrenta a la idiosincrasia forzada o alienante que influye día a día a las grandes masas de la población mundial de manera globalizante, en ese contexto necesitamos ver que Bolivia es un país de molde capitalista y sub desarrollado (empobrecido por la clase dominante que gobernó desde 1825 exceptuando a Antonio José de Sucre, Andrés de Santa C. hasta el 2005), La ideología como el estudio de las ideas es también un proceso de construcción critica, influenciado tan pronto el individuo se encuentra inmerso en las realidades sociales, económicas, culturales