Ir al contenido principal

El fascismo está actuando en Santa Cruz, el gobierno debe investigar

Las casetas del populoso mercado Mutualista en Santa Cruz comenzaron a quemarse la noche de ayer domingo, justamente al día siguiente de que los gremialistas anunciaron que no acatarán el anunciado paro de 48 horas decidido por la Gobernación y el Comité Cívico cruceños, a la cabeza de otras instituciones totalmente controladas por la derecha, como la Universidad Gabriel René Moreno. Aunque se desconocen las causas que originaron este desastre, llamó enormemente la atención que los pocos hidrantes de la zona no tenían agua, por lo que el fuego que inició en algunos puestos pudo extenderse rápidamente. Vanos fueron los esfuerzos de los comerciantes, que trataron de recuperar la mercadería que tenían en sus kioscos, arriesgando sus vidas. Con la llegada de los bomberos y colaboración de los mismos comerciantes se combatió el siniestro; luego, cuando arribó al lugar Luis Fernando Camacho, fue recibido con mucha hostilidad porque varios comerciantes abiertamente lo acusaron de estar detrás

Banderas y miedos


Por: Claudia Peña
Cuando vamos por la vida encontramos símbolos a cada paso. En este tiempo, que es el tiempo de las imágenes, los símbolos adquieren una capacidad de proyección todavía mayor. El símbolo representa una idea, una condición, una institución. No surge de la nada. Se va construyendo socialmente en el tiempo. Las personas vamos coincidiendo en que un objeto representa tal idea, tal convicción, tal fe, tal causa.
Esa es la fuerza de los símbolos, que no podemos desdeñar de golpe y porrazo. Ahí tenemos un ejemplo que sigue caliente: la Virgen del Socavón es un símbolo vigoroso de la fe católica en Oruro sobre todo, y una pintura que se interprete indigna de ella, levanta furibundas olas de protesta, que van más allá (mucho más allá) de algo tan básico como la piedad cristiana.
Recordemos también el debate alrededor de los símbolos patrios que se dio durante la Asamblea Constituyente. Reconocerse o no reconocerse en la wiphala, por ejemplo, era una de las discusiones más apasionadas. ¿Recuerdan el 2006, 2007, con la bandera cruceña en todos los edificios? Cuánto significado tenía la bandera en el frontis del Club Social. Si miramos las manifestaciones recientes alrededor del 21F, vemos que la bandera tricolor, que nos define como nación, es la que flamea ahora, y eso también es un símbolo. Símbolo de que en los últimos años, también los cruceños nos hemos vuelto más bolivianos.
Y es que es así: gran parte de la lucha política pasa por lo simbólico. Pensemos por ejemplo en la campaña de aquellos opositores que sostienen que la bandera de la reivindicación marítima es azul porque Evo necesita una foto donde todos aparezcamos sosteniendo una bandera azul. Una bandera y una foto: el símbolo del apoyo político, y el miedo de los opositores.
Ahora está la pregunta: ¿de qué sirve el banderazo? Hay quienes todavía dicen: el Gobierno piensa que así recuperaremos el mar. Se creen muy listos y ven pocas luces del otro lado. Desde su púlpito olvidan algo básico: la enorme importancia de los símbolos.
El banderazo no es para La Haya, tampoco es para Chile. Es para todos nosotros, que cada día vamos acumulando orgullo de ser lo que somos; y para el mundo, para que se entere que nacimos con mar, que nos fue arrebatado, que nos prometieron muchas veces una salida soberana, y que no nos cumplieron. Es el símbolo de nuestra causa, que es justa, que es digna, que nos une. No hay para qué tener miedo de estar unidos.

Síguenos en Facebook:  Escuela Nacional de Formacion Politica 
Twitter: @escuelanfp


Rellene el siguiente formulario para suscribirse.


En Bolivia:









Regístrate también en nuestro canal en Telegram

Comentarios

  1. el símbolo del banderazo mostró la unidad del pueblo boliviano, como pocas veces se ha visto, llegando desde oruro hasta La Paz, eso no se puede ignorar

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Escriba sus comentarios

Entradas populares de este blog

La despatriarcalización

Por: Julieta Paredes Al igual que el Seguro Universal de Salud (SUS), la despatriarcalización, como nombre para una política pública, tardó mucho, pero llegó. Entonces, en este marzo de luchas de las obreras, es necesario analizar, ¿qué es lo que realmente llegó? Fruto de una serie de movilizaciones de mujeres pertenecientes a las organizaciones sociales del proceso de cambio, se lograron algunas medidas en el Ejecutivo. Fueron movilizaciones que se realizaron a lo largo del año pasado, con encuentros departamentales. Así fue que se logró concretar un listado de demandas que más o menos se repitieron a lo largo de estos años, con algunas interesantes novedades. Entre ellas podemos señalar la exigencia del salario al trabajo doméstico y la necesidad de un espacio en el Gobierno para este sector. Algo así como un Ministerio de las Mujeres, instancia que tenga la jerarquía necesaria para efectuar las tareas que corresponden a la mitad de la población de Bolivia que somos las mu

Pedro Ignacio Muiba, el héroe

Por: Homero Carvalho Oliva En 1975, mi padre, Antonio Carvalho Urey, terminó una investigación iniciada en la década de los sesenta que habría de cambiar la historia nacional. Después de muchas visitas al Archivo Nacional de Bolivia, dirigido en ese entonces por Gunnar Mendoza, extraordinario intelectual e historiador, quien le ayudó a ubicar los folios que habrían de probar toda una hazaña que da testimonio que los indígenas moxeños participaron activamente en la Guerra de la Independencia de nuestro país, al mando del cacique Pedro Ignacio Muiba. Esta investigación se publicó, primero en septiembre de 1975, en un policopiado financiado por la Universidad Técnica del Beni, en un pequeño tiraje de 200 ejemplares y luego en la famosa Biblioteca del Sesquicentenario de Bolivia. Dos años más tarde, en 1977, Antonio publicó el libro titulándolo Pedro Ignacio Muiba, el Héroe y de esa manera se reparó una injusticia histórica. En sus investigaciones, Antonio se basó, entre otros, en

Idiosincrasia e ideología

Por: Félix Tarqui Triguero No son posibles las revoluciones económicas sin las revoluciones culturales porque todos aquellos contenidos que constituyen el fundamento de determinada cosmovisión propia de cada nacionalidad o sociedad pueden ayudar o frenar su avance por ser una manera de pensar de cada agrupación humana, en funcion a su historia y cultura. Así nace la idiosincrasia propia de cada pueblo, sin embargo, se enfrenta a la idiosincrasia forzada o alienante que influye día a día a las grandes masas de la población mundial de manera globalizante, en ese contexto necesitamos ver que Bolivia es un país de molde capitalista y sub desarrollado (empobrecido por la clase dominante que gobernó desde 1825 exceptuando a Antonio José de Sucre, Andrés de Santa C. hasta el 2005), La ideología como el estudio de las ideas es también un proceso de construcción critica, influenciado tan pronto el individuo se encuentra inmerso en las realidades sociales, económicas, culturales