Ir al contenido principal

El fascismo está actuando en Santa Cruz, el gobierno debe investigar

Las casetas del populoso mercado Mutualista en Santa Cruz comenzaron a quemarse la noche de ayer domingo, justamente al día siguiente de que los gremialistas anunciaron que no acatarán el anunciado paro de 48 horas decidido por la Gobernación y el Comité Cívico cruceños, a la cabeza de otras instituciones totalmente controladas por la derecha, como la Universidad Gabriel René Moreno. Aunque se desconocen las causas que originaron este desastre, llamó enormemente la atención que los pocos hidrantes de la zona no tenían agua, por lo que el fuego que inició en algunos puestos pudo extenderse rápidamente. Vanos fueron los esfuerzos de los comerciantes, que trataron de recuperar la mercadería que tenían en sus kioscos, arriesgando sus vidas. Con la llegada de los bomberos y colaboración de los mismos comerciantes se combatió el siniestro; luego, cuando arribó al lugar Luis Fernando Camacho, fue recibido con mucha hostilidad porque varios comerciantes abiertamente lo acusaron de estar detrás

Día del juicio final de Monsanto


Por: Silvia Ribeiro
El 11 de agosto de 2018, el Tribunal Superior de San Francisco, Estados Unidos, condenó a Monsanto (ahora propiedad de Bayer) a pagar 289 millones de dólares en respuesta a la demanda presentada por Dewayne Johnson, un jardinero que la señala como responsable de haberle ocasionado cáncer con el uso de dos de sus agrotóxicos con glifosato –RoundUp y Ranger Pro. El veredicto es muy significativo, porque además de dar justa razón a Johnson, se basó en la revisión de numerosos documentos científicos y otros documentos secretos de la compañía, concluyendo que el glifosato es muy peligroso y que Monsanto efectivamente sabía de los daños.
Hay más de 4000 otros demandantes en Estados Unidos que acusan a la compañía de haberles provocado cáncer a ellos o sus familiares. La organización U.S. Right To Know abrió el portal “Monsanto Papers” para seguir estas demandas que aumentan cada día. Por todo lo que hay en juego, en el alegato final del abogado de Johnson, éste pidió al jurado hacer una declaración fuerte: que por Johnson y todos los casos de cáncer que se podrían haber evitado, la sentencia se convirtiera en un día del juicio final de Monsanto.
Dewayne Johnson comenzó a trabajar en los jardines de una escuela en San Francisco en 2012 y como parte de su trabajo, aplicó hasta 30 veces por año esos herbicidas en los jardines de la escuela. Luego de algunos meses comenzó a tener zarpullidos y malestares, y en 2014 le diagnosticaron linfoma no-Hodgkin, un cáncer que afecta el sistema linfático. Dewayne tiene ahora 46 años y dos hijos y los médicos le dan meses de vida. Desde que comenzó a sufrir molestias, llamó a Monsanto para preguntar si estaba relacionado con sus agrotóxicos. Le contestaron que alguien se comunicaría con él, algo que nunca sucedió. Como dijo en el juicio: “jamás hubiera utilizado esto en la escuela sabiendo de los daños que puede causar”.
Debido a su enfermedad, el Tribunal aceleró el proceso de la demanda que Johnson comenzó a trabajar con sus abogados en 2015. El juicio que ahora finalizó, llevó un mes, y el jurado debatió durante tres días. La sentencia emitida obliga a Monsanto a pagar 39 millones de dólares en compensaciones y otros 250 millones por daños punitivos, lo que la compañía anunció que apelará. La sentencia establece además que la compañía actuó “con malicia” y “falla negligente” porque sabía de los daños que podía ocasionar.
Los abogados presentaron documentos científicos sobre la toxicidad del glifosato y documentos secretos de la empresa, que muestran que sus propios ejecutivos y científicos sabían de los riesgos del agrotóxico. Por ello pagaron a científicos para escribir artículos que negaran o relativizaran los peligros del glifosato y establecieron turbias relaciones con técnicos de la Agencia de Protección Ambiental (EPA) que debían dictaminar los riesgos del glifosato. La EPA se dobló ante Monsanto y terminó negando incluso las evidencias de sus propios científicos.
El glifosato fue inventado y lanzado al mercado por Monsanto en 1974, y ha sido una importante fuente de sus ganancias. Se difundió rápidamente, por ser un herbicida de amplio espectro que la compañía consiguió amañadamente que fuera declarado como moderadamente tóxico, algo que subsistió hasta que en 2015, la Organización Mundial de la Salud declaró que era “probablemente cancerígeno”.
El envenenamiento y condena a muerte prematura de Johnson, ocurrió en apenas dos años y como parte de su trabajo, algo que seguramente está sucediendo con muchas otras personas en situaciones similares. El glifosato es el herbicida más usado a nivel mundial, tanto en cultivos agrícolas, como en jardines, hogares, parques, escuelas e instituciones. Su uso se disparó exponencialmente con la introducción de cultivos transgénicos tolerantes a glifosato, que actualmente son más de 80 por ciento de los transgénicos en campo.
Este uso intensivo generó resistencia en decenas de malezas, con lo que además de aumentar las dosis empleadas, la empresa comenzó a agregarle surfactantes y otros co-adyuvantes para hacerlo más eficaz. En el juicio de Dewayne Johnson, se expuso que además de la toxicidad del glifosato, quizá la mayor toxicidad era provocada por la mezcla con esos otros elementos, que las empresas no necesitan declarar en los productos y que la EPA no considera en sus evaluaciones de riesgo.
Paradójicamente, el final de Monsanto había llegado antes de este juicio. Bayer consiguió la aprobación de Europa y Estados Unidos para finalizar la compra de la empresa en junio de este año y su primer anuncio fue que el nombre Monsanto desaparecía, justamente por la mala fama de Monsanto. Probablemente ya se está arrepintiendo, porque desde el anuncio de la sentencia a favor de Johnson, las acciones de Bayer van han bajado más de 18 por ciento, lo cual se tradujo en una pérdida de cerca de 18,000 millones de dólares. Bayer teme además que otra ola de juicios se desatará pronto en Estados Unidos por el uso del agrotóxico dicamba con la soya transgénica Xtend, también de Monsanto, cuya deriva está dañando los cultivos de otros agricultores.
Silvia Ribeiro
Investigadora del Grupo ETC

Síguenos en Facebook:  Escuela Nacional de Formacion Politica 
Twitter: @escuelanfp

Rellene el siguiente formulario para suscribirse.


En Bolivia:










Regístrate también en nuestro canal en Telegram

Comentarios

Entradas populares de este blog

La despatriarcalización

Por: Julieta Paredes Al igual que el Seguro Universal de Salud (SUS), la despatriarcalización, como nombre para una política pública, tardó mucho, pero llegó. Entonces, en este marzo de luchas de las obreras, es necesario analizar, ¿qué es lo que realmente llegó? Fruto de una serie de movilizaciones de mujeres pertenecientes a las organizaciones sociales del proceso de cambio, se lograron algunas medidas en el Ejecutivo. Fueron movilizaciones que se realizaron a lo largo del año pasado, con encuentros departamentales. Así fue que se logró concretar un listado de demandas que más o menos se repitieron a lo largo de estos años, con algunas interesantes novedades. Entre ellas podemos señalar la exigencia del salario al trabajo doméstico y la necesidad de un espacio en el Gobierno para este sector. Algo así como un Ministerio de las Mujeres, instancia que tenga la jerarquía necesaria para efectuar las tareas que corresponden a la mitad de la población de Bolivia que somos las mu

Idiosincrasia e ideología

Por: Félix Tarqui Triguero No son posibles las revoluciones económicas sin las revoluciones culturales porque todos aquellos contenidos que constituyen el fundamento de determinada cosmovisión propia de cada nacionalidad o sociedad pueden ayudar o frenar su avance por ser una manera de pensar de cada agrupación humana, en funcion a su historia y cultura. Así nace la idiosincrasia propia de cada pueblo, sin embargo, se enfrenta a la idiosincrasia forzada o alienante que influye día a día a las grandes masas de la población mundial de manera globalizante, en ese contexto necesitamos ver que Bolivia es un país de molde capitalista y sub desarrollado (empobrecido por la clase dominante que gobernó desde 1825 exceptuando a Antonio José de Sucre, Andrés de Santa C. hasta el 2005), La ideología como el estudio de las ideas es también un proceso de construcción critica, influenciado tan pronto el individuo se encuentra inmerso en las realidades sociales, económicas, culturales

Pedro Ignacio Muiba, el héroe

Por: Homero Carvalho Oliva En 1975, mi padre, Antonio Carvalho Urey, terminó una investigación iniciada en la década de los sesenta que habría de cambiar la historia nacional. Después de muchas visitas al Archivo Nacional de Bolivia, dirigido en ese entonces por Gunnar Mendoza, extraordinario intelectual e historiador, quien le ayudó a ubicar los folios que habrían de probar toda una hazaña que da testimonio que los indígenas moxeños participaron activamente en la Guerra de la Independencia de nuestro país, al mando del cacique Pedro Ignacio Muiba. Esta investigación se publicó, primero en septiembre de 1975, en un policopiado financiado por la Universidad Técnica del Beni, en un pequeño tiraje de 200 ejemplares y luego en la famosa Biblioteca del Sesquicentenario de Bolivia. Dos años más tarde, en 1977, Antonio publicó el libro titulándolo Pedro Ignacio Muiba, el Héroe y de esa manera se reparó una injusticia histórica. En sus investigaciones, Antonio se basó, entre otros, en