Ir al contenido principal

El fascismo está actuando en Santa Cruz, el gobierno debe investigar

Las casetas del populoso mercado Mutualista en Santa Cruz comenzaron a quemarse la noche de ayer domingo, justamente al día siguiente de que los gremialistas anunciaron que no acatarán el anunciado paro de 48 horas decidido por la Gobernación y el Comité Cívico cruceños, a la cabeza de otras instituciones totalmente controladas por la derecha, como la Universidad Gabriel René Moreno. Aunque se desconocen las causas que originaron este desastre, llamó enormemente la atención que los pocos hidrantes de la zona no tenían agua, por lo que el fuego que inició en algunos puestos pudo extenderse rápidamente. Vanos fueron los esfuerzos de los comerciantes, que trataron de recuperar la mercadería que tenían en sus kioscos, arriesgando sus vidas. Con la llegada de los bomberos y colaboración de los mismos comerciantes se combatió el siniestro; luego, cuando arribó al lugar Luis Fernando Camacho, fue recibido con mucha hostilidad porque varios comerciantes abiertamente lo acusaron de estar detrás

Cuando la apariencia puede más que la realidad




Por: Agustín Tarifa Camacho


Las y los apologistas del régimen de facto se regodean con datos sesgados aun cuando estos se confiesan a sí mismos.

Los datos publicados por IPSOS sobre la percepción acerca de la realización de elecciones, muestra que dos tercios de encuestados vía teléfono, técnicamente "rechazan" la convocatoria a elecciones.

¡Alto! eso es 66% de MIL encuestados, es decir ¿660 personas de más de 7 millones del padrón electoral nos representan? y de ahí que la conclusión es "66% de los bolivianos rechaza la decisión de la Asamblea Legislativa de convocar a elecciones..." es decir ¿poco más del 0.009% no está de acuerdo con elecciones, pero los traficantes de datos le atribuyen la decisión al total de las y los bolivianos? Podríamos seguir con el emplazamiento técnico, pero dejemos eso a la crítica del internauta "feisbuquero".

Lo real es que al mostrar ciertos datos como verdaderos, estos alteran la realidad inmediatamente para mostrar algo que es completamente falso, pero se espera que sean reales para la percepción del público que es el objetivo final. Casi nadie al ver resultados de encuestas, se pregunta sobre los criterios de selección de la muestra, el diseño del tamaño de la muestra o simplemente la población sobre la que se aplica, entre otros elementos y, asumimos directamente el dato final como real. En otras palabras ¿cómo se seleccionaron o establecieron las llamadas telefónicas o ya estaban predeterminadas? ¿se tomó en cuenta la estratificación social para contar con cierto equilibrio o simplemente se aplicaron en segmentos que tienen ciertas inclinaciones sobre el tema? Si se aplicaba la encuesta al mismo número de ciudadanos alteños al azar, el resultado sería ¿las y los bolivianos quieren elecciones de inmediato? o si aplicaba la misma encuesta con el mismo número solo a ciudadanos de municipios rurales ¿el resultado sería distinto? Con toda certeza afirmamos que la intención es la de distraer y confundir a la opinión pública más allá de que sea o no pertinente unas elecciones en 90 días.

Con el mismo objetivo y para demostrar cuan falaz puede ser la manipulación e interpretación de datos, realizamos un pequeño ejercicio aplicando algunas variables y un método poco ortodoxo que demuestre que cierta cantidad de ciudadanos rechaza a este régimen y por consiguiente debe renunciar; para ello tomamos como base la participación y opinión de internautas sobre las políticas, acciones y declaraciones de algunas autoridades gubernamentales a manera de variables en dos casos específicos: uno sobre el uso indebido de bienes del Estado y el otro sobre la implementación de educación virtual; para ambos casos recurrimos no a una encuesta, sino a la revisión de los comentarios dejados por internautas en cada uno de los portales oficiales de facebook tanto del Ministerio de la Presidencia como del Ministerio de Educación y cuantificamos su percepción sobre aceptación o rechazo, es decir a partir de la cantidad de opiniones y comentarios de ciudadanas y ciudadanos que sobrepasan los 3800, es así que el 98% y 97% respectivamente rechaza o desaprueba sea las actitudes de uno o las políticas del otro, tal como se muestra en la imagen 2; dicho de otro modo, la "abrumadora mayoría" no está de acuerdo con ninguna autoridad y por consiguiente no cuentan con legitimidad y deberían renunciar.

Ergo, de ello podemos inferir que el golpismo no tiene credibilidad y debe de renunciar y acatar la convocatoria a elecciones generales. Intencionado verdad. Ahora si utilizamos este ejercicio como herramienta de analogía al resto de la gestión gubernamental, con toda certeza obtendremos un resultado igual o parecido y en consecuencia  con gran anchura podremos redactar un titular más o menos como el que sigue: "El pueblo boliviano rechaza la gestión de régimen transitorio y exige elecciones". Como vemos, es la intencionalidad la que puede manipular la interpretación del resultado y enunciar cualquier cosa con tal de justificar los datos. En este caso logramos voltear la percepción y demostrar que no es del todo real la publicación de IPSOS; empero debemos decir que este ejercicio se lo realizó solo con fines de opinión coyuntural y para que estemos más pilas a la hora de ver datos de encuestas que estén encubriendo la realidad, en defensa diremos que al menos nuestros datos son verificables por si la critica caiga con rigor.

Nota. La presente opinión se enmarca en la libertad de expresión, libertad de pensamiento, filiación política e ideología y de credo como derechos y garantías presentes en la Constitución Política del Estado Plurinacional de Bolivia a fin de salvaguardar mis derechos y sea precedente ante cualquier represalia

Síguenos en Facebook:  La Escuela Socialista Comunitaria 
en Twitter: @escuelanfp y en Telegram
Para recibir nuestro boletín semanal llena el siguiente formulario:


En Bolivia:












Comentarios

Entradas populares de este blog

La despatriarcalización

Por: Julieta Paredes Al igual que el Seguro Universal de Salud (SUS), la despatriarcalización, como nombre para una política pública, tardó mucho, pero llegó. Entonces, en este marzo de luchas de las obreras, es necesario analizar, ¿qué es lo que realmente llegó? Fruto de una serie de movilizaciones de mujeres pertenecientes a las organizaciones sociales del proceso de cambio, se lograron algunas medidas en el Ejecutivo. Fueron movilizaciones que se realizaron a lo largo del año pasado, con encuentros departamentales. Así fue que se logró concretar un listado de demandas que más o menos se repitieron a lo largo de estos años, con algunas interesantes novedades. Entre ellas podemos señalar la exigencia del salario al trabajo doméstico y la necesidad de un espacio en el Gobierno para este sector. Algo así como un Ministerio de las Mujeres, instancia que tenga la jerarquía necesaria para efectuar las tareas que corresponden a la mitad de la población de Bolivia que somos las mu

Idiosincrasia e ideología

Por: Félix Tarqui Triguero No son posibles las revoluciones económicas sin las revoluciones culturales porque todos aquellos contenidos que constituyen el fundamento de determinada cosmovisión propia de cada nacionalidad o sociedad pueden ayudar o frenar su avance por ser una manera de pensar de cada agrupación humana, en funcion a su historia y cultura. Así nace la idiosincrasia propia de cada pueblo, sin embargo, se enfrenta a la idiosincrasia forzada o alienante que influye día a día a las grandes masas de la población mundial de manera globalizante, en ese contexto necesitamos ver que Bolivia es un país de molde capitalista y sub desarrollado (empobrecido por la clase dominante que gobernó desde 1825 exceptuando a Antonio José de Sucre, Andrés de Santa C. hasta el 2005), La ideología como el estudio de las ideas es también un proceso de construcción critica, influenciado tan pronto el individuo se encuentra inmerso en las realidades sociales, económicas, culturales

Pedro Ignacio Muiba, el héroe

Por: Homero Carvalho Oliva En 1975, mi padre, Antonio Carvalho Urey, terminó una investigación iniciada en la década de los sesenta que habría de cambiar la historia nacional. Después de muchas visitas al Archivo Nacional de Bolivia, dirigido en ese entonces por Gunnar Mendoza, extraordinario intelectual e historiador, quien le ayudó a ubicar los folios que habrían de probar toda una hazaña que da testimonio que los indígenas moxeños participaron activamente en la Guerra de la Independencia de nuestro país, al mando del cacique Pedro Ignacio Muiba. Esta investigación se publicó, primero en septiembre de 1975, en un policopiado financiado por la Universidad Técnica del Beni, en un pequeño tiraje de 200 ejemplares y luego en la famosa Biblioteca del Sesquicentenario de Bolivia. Dos años más tarde, en 1977, Antonio publicó el libro titulándolo Pedro Ignacio Muiba, el Héroe y de esa manera se reparó una injusticia histórica. En sus investigaciones, Antonio se basó, entre otros, en